10/12/2026
Evangelista D.R. Harrison:
“El no se apartó de la fe. El nunca fue parte de ella.
El talento no es igual a unción. He estado gritandolo por años. Tu puedes dirigir la adoración y ser un hijo del diablo. Tu puedes predicar sermones y ser una marioneta de Satan. Tu puedes cantar haciendo que “se caiga” la casa y ser un esclavo del pecado. Nuestros escenarios en las iglesias estan llenos de gente que nunca se ha convertido.
Caleb Flynn no cometió un error. El no simplemente “la embarró”. El no solo le abrió la puerta a un demonio. Un Jurado lo ha encontrado culpable de asesinar a su esposa Ashley, en su hogar mientras sus dos hijas dormían cerca, y luego alteró la escena para hacer creer que un extraño lo hizo. Caleb Flynn era, y es un hombre inconverso y perdido que nunca conoció a ese de quien cantaba. El se paró en escenarios de iglesias. El cantó acerca de Jesús. El le dijo a una audiencia nacional en American Idol que amaba al Señor y amaba a su esposa más que a nada. Y durante todo ese tiempo estaba viviendo una doble vida, mantenía un amorío con otra lider de adoración, y deseando la muerte de su esposa. El es el reflejo de lo que la religión moderna produce.
Ésta puede producir lágrimas, emociones “parapelos”, gritería, y una gran experiencia emocional, pero no puede cambiar lo que realmente se tiene por dentro. Y eso es corrupto, un corazón diabólico que solo la sangre de Jesús puede cambiar. El talento no lo puede cambiar. Un micrófono no puede cambiarlo. Un título no puede cambiarlo. Tu no puedes asesinar a tu esposa en su cama, mentir a la policía, y luego esconderte bajo años de sets de adoración como si esas canciones fueran pruebas de la salvación. Los frutos dicen la verdad. Un corazón corrupto se presentará por si mismo. Siempre lo hace.
Mi corazón está con la familia de Ashley y esas dos preciosas niñas que ahora tendrán que vivir el resto de sus vidas lidiando con tan terrible tragedia. Ashley era madre, maestra, coach, y voluntaria de la Iglesia. Ella merecía un esposo que tuviera temor de Dios. Ella no lo tuvo. Y en cuanto a Caleb Flynn, oro que en prision él de verdad llegue al arrepentimiento y sea nacido de nuevo. No el de la clase que llora en el momento oportuno. Y sí el de la clase que sí se convierte. Porque nunca ninguna cantidad de talento ha salvado un alma, y ninguna cantidad de activididad en la Iglesia ha “lavado” y hecho limpio a hombre alguno. Solo Jesús puede hacer eso. Y hasta que el hombre no tenga un encuentro verdadero con Dios, este puede dirigir la adoración cada domingo, y aun así continuar perdido.
El pecado nunca juega limpio. Siempre te costará más de lo que pensaste que tendrías que pagar.”
(Traducido al Español por: Luz Ramos-Sosa)