09/07/2026
En medio de tantas voces, Jesús habló de una que sus ovejas podían reconocer.No era una cuestión de volumen ni de imponerse sobre las demás, sino de una relación construida con conocimiento y confianza. En Juan 10, Jesús utiliza la imagen del pastor y sus ovejas para explicar la relación entre Él y quienes le siguen. Las ovejas conocen la voz de su pastor y responden a su llamado porque existe un vínculo entre ambos.
Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.”
Juan 10:27
La enseñanza también invita a pensar en todo aquello que intenta ocupar nuestra atención. Opiniones, preocupaciones, temores y consejos pueden llegar desde muchos lugares, pero no toda voz merece dirigir nuestras decisiones. Discernir requiere tiempo, conocimiento de la Palabra y una relación sincera con Dios.
Reconocer Su voz no significa esperar señales extraordinarias en cada situación.
También implica aprender a distinguir aquello que está de acuerdo con el carácter y las enseñanzas de Cristo. Cuando conocemos mejor a alguien, podemos reconocer sus palabras con mayor claridad.
La fe, entonces, no consiste únicamente en escuchar mensajes sobre Dios, sino en desarrollar una relación que transforme nuestra manera de vivir.
Entre muchas voces, la verdadera sabiduría está en aprender cuál merece nuestra atención y cuál debemos dejar pasar.