03/30/2020
LIBRO DE ISAÍAS CAPÍTULO 1
- Juda, nación pecadora.
Isaías 1:2 Oíd, cielos, escucha, tierra, que habla El Señor ; «Hijos crié y saqué adelante, y ellos se rebelaron contra mí.
Isaías 1:3 Conoce el buey a su dueño, y el a**o el pesebre de su amo. Israel no conoce, mi pueblo no discierne.»
Isaías 1:5 ¿En dónde golpearos ya, si seguís contumaces? La cabeza toda está enferma, toda entraña doliente.
Isaías 1:6 De la planta del pie a la cabeza no hay en él cosa sana: golpes, magulladuras y heridas frescas, ni cerradas, ni vendadas, ni ablandadas con aceite.
- El verdadero culto a Dios
Isaías 1:13 No sigáis trayendo oblación vana: el humo del incienso me resulta detestable. Novilunio, sábado, convocatoria: no tolero falsedad y solemnidad.
Isaías 1:15 Y al extender vosotros vuestras palmas, me tapo los ojos por no veros. Aunque menudeéis la plegaria, yo no oigo. Vuestras manos están de sangre llenas:
Isaías 1:19 Si aceptáis obedecer, lo bueno de la tierra comeréis.
Isaías 1:20 Pero si rehusando os oponéis, por la espada seréis devorados, que ha hablado la boca de Yahveh.
- El Señor purificará a Jerusalén.
Isaías 1:23 Tus jefes, revoltosos y aliados con bandidos. Cada cual ama el soborno y va tras los regalos. Al huérfano no hacen justicia, y el pleito de la viuda no llega hasta ellos.
Isaías 1:27 Sión por la equidad será rescatada, y sus cautivos por la justicia.
Isaías 1:28 Padecerán quebranto rebeldes y pecadores a una, y los desertores de Yahveh se acabarán.