06/09/2026
HABLEMOS DE COSAS QUE CASI NO HABLAMOS.
La compasión de Jesús ante los problemas de salud femenina.
En los Evangelios (Mateo 9:20-22) se relata la historia de la mujer con el flujo de sangre, quien padeció una condición médica (que muy probablemente involucraba un grave desajuste hormonal o uterino) durante 12 años.
Jesús no la juzgó, ni la rechazó.
Al contrario, la sanó, la llamó "hija" y validó su sufrimiento en público.
Esto demuestra que a Dios le importa profundamente el dolor físico y emocional que causan este tipo de padecimientos.
Los desequilibrios hormonales (como los de la tiroides, el cortisol por estrés, o el síndrome de ovario poliquístico) menopausia, perimenopausia, síndrome disforico premenstrual etc,suelen afectar directamente las emociones, la química en tu cerebro causando ansiedad, cansancio extremo,insomnio bochornos o cambios de humor.
Ante esto, la Biblia ofrece consuelo:
Filipenses 4:6-7: "por nada estén afanosos sino sean conocidas vuestras peticiones,delante de Dios con toda oración y ruego.Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardara sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús señor nuestro"
Dios no te juzga si te sientes abrumada, triste o sin fuerzas debido a un desajuste físico; Él te invita a entregarle esa carga.
Desde el punto de vista bíblico, Dios sana de muchas maneras, y una de ellas es a través de la sabiduría que le ha dado a los médicos y la ciencia.
Buscar ayuda con un ginecólogo, psiquiatra o un endocrinólogo para equilibrar tus hormonas no contradice la fe; al contrario, es una forma responsable de cuidar el cuerpo que Dios te dio.
Dios te bendiga en cada proceso, el Señor entiende perfectamente nuestro cuerpo y se compadece de nuestro sufrimiento, no estás sola! El está contigo.
Ánimo eres una Mujer muy fuerte y Valiente!