10/08/2023
La voluntad de Dios
Como es que en la oración que Jesús nos enseño decimos, "hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mateo 6:10), pero en realidad hoy en día tomamos la voluntad de Dios como una opinión mas.
A final de cuentas pesamos la voluntad de Dios con todo el resto de las opiniones de los demás, y aun la nuestra.
Tenemos la tendencia a querer cambiar la voluntad de Dios a nuestra conveniencia, … a nuestra voluntad.
Cuando oramos, buscamos que Dios haga lo que queremos cuando ponemos delante de Él nuestra larga lista de peticiones. Constantemente buscamos alguna formula, alguna oración especial, para hacer que Dios conceda nuestros deseos.
Sin embargo Jesús mismo, aun antes de morir no pidió nada, simplemente lo dejo en manos de Dios cuando dijo “Padre, si es posible, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Porque es entonces nos empeñamos tanto en provocar que Dios haga lo que queremos, porque es que batallamos tanto para que las cosas sucedan? Obvio es por falta de entendimiento, y falta de sometimiento.
La palabra dice “mi pueblo es destruido por falta de conocimiento” (Oseas 4:6), esto quiere decir que si no se tiene conocimiento, ciertamente no se tendrá entendimiento, por lo que mucho menos una revelación, y eso te lleva a no saber qué hacer, y a tomar decisiones equivocadas.
Romanos 12:2 nos dice que no nos conformemos, de no quedarte estancado, de mantenerte en movimiento, de si ves que algo no funciona orar por ello, pero no quedarte esperando, muchas veces tienes que provocar aquello que anhelas.
Luego habla de una transformación, una transformación es un proceso en el cual algo o alguien es alterado, es cambiado al grado de parecer ser otra persona, pero mantiene su identidad, ya no te pareces a la persona que eras pero en esencia es la persona misma, y curiosamente esta transformación viene por medio de una renovación del entendimiento. La renovación es dejar como nuevo, es como formatear un disco duro de una computadora y dejarlo como era al principio, o sea limpio, en blanco, quiere decir que quedas vacío de TODO lo que según TÚ sabes, de lo que TÚ piensas, de lo que TU sientes, de lo que Tu eres y es entonces cuando estas vacío que te dejas llenar por el Espíritu Santo.
Cuando eres lleno del Espíritu Santo entonces podrás comprobar la voluntad de Dios, porque la entiendes, porque has sido transformado, porque Ya no vives Tú, mas Cristo vive en Ti (Gálatas 2:20). Entonces tu percepción a la voluntad de Dios es más clara. La entiendes, la asimilas, y la manifiestas, la llevas a cabo.
Esto no quiere decir que no necesites orar, claro que necesitas orar, para estar en contacto con Papa, para recibir de El dirección, para saber qué hacer, pero más aun para adorarle, para darle gracias.
La voluntad de Dios definitivamente no son celos, no es discordia, no es tristeza, no es mentira, no es odio ni ira, no es venganza, no es temor, y ciertamente no es falta de perdón.
La voluntad de Dios, es buena, es agradable y es perfecta, ….. y esta en Ti. Y si el Espíritu de Dios está en Ti, entonces manifestaras los frutos de ese Espíritu, ….. Amor, Gozo, Paz, Paciencia, Benignidad, Bondad, Fe, Mansedumbre, Templanza.
Quiero invitarte a reflexionar en esto y que en tu tiempo de intimidad con Dios, no lo busques para pedirle o para reclamarle, si no que simplemente le adores, le des gracias, y le digas de todo corazon ….. “HAGASE TU VOLUNTAD”.
- Pastor Frank Lozano