06/27/2026
Hay momentos donde las palabras parecen quedarse cortas. Hoy nuestro corazón se une al dolor y la incertidumbre que viven nuestros hermanos venezolanos después del terremoto.
Como familia de fe, queremos acercarnos de la manera más poderosa que conocemos: orando. Oremos para que Dios traiga consuelo a los que tienen temor, fortaleza a quienes han sido afectados y esperanza en medio de este tiempo difícil.
Que puedan sentir que no están solos y que el amor de Dios sigue sosteniendo aun en medio de la prueba.