10/20/2016
Delavan recibe al Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín
(Coordinación de Crónica Apostólica).- El lunes 17 de octubre de 2016, la Iglesia del Señor establecida en Delavan, Wisconsin, recibió la honrosa visita del Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García.
Aproximadamente a las diez de la mañana, el Apóstol de Dios hizo su arribo a dicho lugar, los hermanos de la localidad habían preparado con anticipación un alimento que ofrecer al Siervo de Dios y a sus acompañantes. Al llegar al lugar, ya en la mesa, el Apóstol del Señor comentó su alegría por ver el crecimiento de la Iglesia en todos lados, incluyendo poblaciones pequeñas como Delavan, donde los hermanos llegan a trabajar por la competitividad que se genera en las grandes ciudades.
Comentó un poco acerca de la competencia laboral que se genera entre el americano y el mexicano, sobre todo en el ramo de la construcción y dio testimonio de un hermano que él conoció cuando estuvo en Chicago, que ahora ya tiene su propia compañía porque Dios los ha bendecido; y si a ello se agrega que el hermano no toma bebidas alcohólicas, no fuma, etcétera, entonces todo su salario queda libre para él y su familia.
La necesidad de templos más grandes
Durante el desayuno, interrogó a diversos ministros ubicados en la zona, preguntas relacionadas con la cantidad de miembros, la capacidad de sus templos, sus obras, etcétera y recordó que anteriormente cuando se hablaba de la Iglesia en Estados Unidos, únicamente se pensaba en los estados de California y Texas.
Ahí mismo dijo que cada ministro debe construir el templo donde se encuentre, de acuerdo a la membresía de la Iglesia, que los templos nuevos deben ser grandes y cubrir tres veces la cantidad de la Iglesia actual, siempre pensando que la Iglesia va a ir creciendo, porque el futuro de la Iglesia del Señor está garantizado. “Hoy ya no vemos obritas, ayer (presentación en Milwaukee) vimos un hermoso templo”
De la misma manera comentó que cuando los hermanos no caben en el templo y no se construye un templo nuevo, se está frenando el crecimiento de la obra. “Se tiene que construir” –puntualizó.
Como mi Dios no hay Dios
Más adelante comentó sobre el hermoso paisaje de la carretera en esta estación, como se ven árboles con hojas de diversos colores (verdes, amarillas, rojas) y recordó que esa es la razón por la que el hermano que compuso el himno que dice: “Cuando veo los cielos, las flores, el mar, el campo, las aves…tengo que decir como mi Dios no hay Dios…”
Así mismo dio testimonio de una hermana que platicó con un ateo y éste le dijo que no cree en Dios porque no está de acuerdo con lo que él hizo desde el principio, a lo que el Apóstol de Dios comentó que en realidad no es que no crean, sino que es la falta de conocimiento de las cosas de Dios la que los conduce a pensar de esa manera y parafraseando a Cristo dijo: “Ustedes creen en lo que no conocen, nosotros creemos en lo que conocemos”. Cuando alguien dice: “Yo no creo en Dios, yo creo en el big bang y en la evolución del mono” es por desconocimiento; “lee, escudriña las escrituras, ahí está todo”. Puso como el ejemplo los cimientos de la construcción: “¿Por qué si pongo una zapata de ciertas medidas, ésta va a detener toda la construcción? El ingeniero tiene que saber” –dijo.
Enseguida recordó que la Iglesia católica persiguió a un hombre y lo recluyó a prisión perpetua porque éste aseguraba que la tierra era redonda. Esto se debe –recordó el Apóstol– a la ignorancia de las Sagradas Escrituras, porque ahí está escrito, por eso no creen en Dios pero creen en el algo que se formó solito, es una idea que no tiene fundamento.
Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica
Crónica Completa en: www.BereaInternacional.com
“Unidos, porque la Iglesia merece lo mejor