El dieciocho de Agosto del 2008, vino a mí una inspiración celestial, era el medio día, esto aconteció cuando me encontraba conversando con una hermana en Cristo. Vi con mi ojo espiritual como El Señor tenía un ejército grande sobre manera de hombres y mujeres, los cuales El estaba equipando para este tiempo. Muchos de ellos ignorados en las iglesias, y pasados por alto por sus ideas un tanto fu
era de nuestros patrones religiosos. No estoy hablando de doctrinas, hablo de aquellos a los cuales Dios ha estado dando visiones, sueños, experiencias sobrenaturales, las cuales siempre tienen que ser evaluadas a través de la palabra escrita. La mayoría no puede hablar de sus revelaciones por el dedo acusador del pueblo; esto no acontecía en la iglesia primitiva, los nuevos creyentes estaban acostumbrados a la revelación profética, y al poder sobrenatural que operaba en los apóstoles los cuales operaban sanidades, liberaciones, además de la predicación del evangelio, junto al derramamiento del Espíritu Santo. Después de este impacto en mi corazón me reuní con dos hermanas en Cristo, las cuales fueron piezas claves y elegidas por el Señor en ese momento del nacimiento del ejercito de Dios en este lado del mundo. De esas reuniones vino la organización del ministerio, y el quince de Noviembre del 2008, hicimos la primera presentación de la visión; muchos fueron impactados y se unieron a las filas; sin ignorar que una vez que usted acepta a Jesucristo como su Señor y Salvador, ha estado en guerra, solo que recibía los golpes, ahora saca las armas que estaban ahí guardadas desde el día que Jesús vino a morar en su corazón.