06/07/2026
Un día solemne y especial, donde recordamos que Jesús murió, fue sepultado, pero fue resucitado, con poder y gloria, habitando ahora en nuestros corazones!
Al participar del pan, recordamos su cuerpo entregado por nosotros. Al beber de la copa, recordamos su sangre derramada para el perdón de nuestros pecados.
Es un tiempo de gratitud, reverencia y reflexión, donde anunciamos la muerte del Señor hasta que Él vuelva.
Que nunca perdamos de vista el precio de nuestra salvación y el inmenso amor demostrado en la cruz.
“Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.” — 1 Corintios 11:2