01/07/2026
Buenos días hermanos amados; dice La Palabra de Dios:
“Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores” Salmo 23:5.
Qué bonito. ¿No les parece? El Buen Pastor nos prepara un banquete frente a la oposición.
Este versículo nos recuerda que Dios no siempre quita a los enemigos, pero sí manifiesta Su favor en medio de ellos. El banquete es símbolo de honra, comunión y victoria. Al entrar en un nuevo año, quizá enfrentemos críticas, oposición o luchas espirituales. Sin embargo, el Buen Pastor prepara mesa para Sus hijos, recordándonos quiénes somos y a quién pertenecemos. Siempre recuerde esto: “No importa quien haya sido usted, no importa que haya hecho. EL enemigo usa personas para hacernos sentir mal, citándonos nuestro pasado pecaminoso. Dice el hermoso texto de 1 de Cor. 5:17: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; LAS COSAS VEJAS PASARON, he aquí todas son hechas nuevas. EL pasado es pasado; es decir, ya se quedó atrás. Ya usted ha sido hecho nuevo(a), ahora es un hijo(a) de Dios.
Mientras otros esperan nuestra caída, Dios afirma nuestra identidad y nos fortalece con Su presencia. No caminamos hacia lo nuevo desde la derrota, sino desde la mesa del Rey.
¿Oramos?
Padre Celestial, hoy te adoramos y te damos gracias porque Tú preparas mesa delante de nosotros aun en presencia de nuestros enemigos. Gracias porque en medio de las luchas, las heridas y los recuerdos del pasado, Tú nos honras, nos restauras y nos das identidad. Unges nuestra cabeza con tu aceite, sanando lo que estaba quebrado, y haces rebosar nuestra copa con tu gracia, tu perdón y tu paz.
Hoy reconocemos que en Cristo somos nuevas criaturas; lo viejo ha pasado y todo lo haces nuevo. Ya no vivimos definidos por el temor, la culpa o el fracaso, sino por tu amor redentor y tu poder transformador. Gracias porque nos invitas a sentarnos a tu mesa no como derrotados, sino como hijos restaurados, renovados y llenos de esperanza.
Ayúdanos a caminar cada día en esa nueva vida que nos has dado, confiando en tu provisión, descansando en tu presencia y reflejando la obra nueva que Tú estás haciendo en nosotros. Que nuestra vida glorifique tu nombre y sea testimonio de tu gracia restauradora.
Gracias te damos en el nombre de Jesús Señor nuestro, Amén.
Que El Señor Jesucristo les bendiga.