10/11/2026
Desde nuestra infancia aprendimos determinadas palabras e imágenes para hablar de Dios: Padre, Rey, Juez, Señor o Pastor. Son imágenes bíblicas importantes, pero ninguna puede expresar por sí sola todo lo que Dios es. La Biblia también presenta a Dios como madre que consuela, aliento de vida, fuego, refugio, agua, sabiduría, roca, jardinero y presencia silenciosa. Cada imagen nos permite contemplar algo verdadero, pero ninguna contiene completamente el misterio de Dios.
El problema aparece cuando convertimos una imagen en la única manera correcta de hablar de Dios. Para una persona, llamar a Dios “Padre” puede comunicar protección y cercanía. Para otra, debido a su historia familiar, esa misma palabra puede producir distancia o temor.
Cuando Moisés preguntó por el nombre de Dios, no recibió una definición fácil. Dios respondió: “Yo soy el que soy”. Dios se reveló, pero no permitió que Moisés lo encerrara dentro de una explicación.