07/15/2023
¿Es este el ayuno que yo escogí: que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como un junco y haga cama de telas ásperas y de ceniza? ¿Llamaréis a esto ayuno y día agradable al Señor?"
En realidad, Dios no les había mandado ese ayuno, y sus actos de adoración eran totalmente externos y no revelaban la condición del corazón.
Ésta es en gran parte la condición del cristianismo contemporáneo. No decimos que sea la condición de una determinada iglesia, porque hay congregaciones que manifiestan una vivencia espiritual real. Pero en general, hay una parte de la iglesia organizada que revela solo una forma de piedad. Continuemos leyendo el versículo 6:
"El ayuno que yo escogí, ¿no es más bien desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, dejar ir libres a los quebrantados y romper todo yugo?"
Estas palabras van al grano, al punto sensible de la realidad. Dios dijo, en efecto: "Si queréis ayunar de verdad, permitidme decir lo que hay que hacer: en vez de ayunar y exhibirse con una expresión de piedad, dejad de pecar. Dejad de cotillear. Dejad las actitudes y acciones que revelan la maldad de vuestros corazones. Demostrad vuestra fe en mí con vuestra conducta. Comenzad a ser honestos en vuestros tratos. Sed veraces en lo que decís. Y en vez de veros con ropas ásperas y cenizas, me gustaría veros limpios en vuestro interior".
Nos parece que el Señor podría interrumpir muchos cultos cristianos y decir: "Eliminemos esta forma de actuar. ¿Por qué estáis cumpliendo con estas formas de culto? No os estáis acercando a mí. No me estáis agradando. Cuando termináis este servicio religioso, os dedicáis al cotilleo, tenéis amargura en vuestro corazón, no sois éticos en vuestra conducta y estáis viviendo con una moral relajada. Pensáis que me estáis complaciendo con vuestras formalidades religiosas. Quiero que sepáis que no me estáis complaciendo. Y ése es el motivo por el cual os estoy rechazando:" Ahora, escuchemos lo que dice el versículo 7: