09/05/2026
Fíjate en el orden que da Moisés. Primero: "Grábate en el corazón estas palabras". Después: "Incúlcaselas continuamente a tus hijos". No se puede transmitir lo que uno no tiene. Los hijos aprenden mucho más de lo que ven en nosotros que de lo que les decimos.
Y mira los momentos que menciona: en la casa, por el camino, al acostarse, al levantarse. Ninguno es un momento religioso. Son los momentos comunes de la vida: la cena, el carro rumbo a la escuela, los cinco minutos antes de dormir. Ahí es donde de verdad se forma la fe de un niño.
Eso quita presión. No hace falta ser teólogo ni tener un devocional perfecto en familia. Hace falta hablar de Dios con naturalidad, como se habla de todo lo demás que importa. Contar lo que Él ha hecho. Orar en voz alta cuando algo duele. Dar gracias antes de comer.
Hoy es sábado, el día en que la casa está más junta. Aprovecha una de esas conversaciones comunes. La semilla que siembras hoy la cosecha Dios mañana.
Por tu casa y por la mía. Casa de Fe · Conroe, TX 🤍 Facebook: facebook.com/CasaDeFeConroe · Instagram: instagram.com/casadefeconroe
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