06/01/2026
No se trata de perseguir dinero desesperadamente. Se trata de preparar el terreno para que lo que Dios tiene para ti pueda llegar sin obstáculos. La oportunidad, la unción, el recurso y la bendición ya están en movimiento… pero tú eres responsable de despejar el camino.
Construir el camino es: crecer en carácter, ordenar tus finanzas, desarrollar tu fe, rodearte de gente que suma, y estar listo para cuando lo prometido toque a tu puerta. Porque la riqueza no llega por casualidad… llega cuando el camino está listo.
Proverbios 21:5 dice:
“Los planes del diligente ciertamente tienden a la abundancia.”