09/08/2026
Todas las familias se mueven en un continuo entre conductas saludables y tóxicas; cuando elegimos la toxicidad y nos apartamos del plan de Dios, toda la familia sufre. El amor condicional, el egoísmo, el perfeccionismo y la negación de sentimientos suelen nacer del autodesprecio y relaciones hirientes que han borrado el amor de Jesús, reteniendo la gracia y culpando a los que no alcanzan estándares imposibles