06/08/2024
Las abejas tienen un aguijón, similar a la punta de una flecha. Cuando pican a un ser humano o a un animal, el aguijón penetra en la piel y no puede ser retirado porque se queda incrustado en la "víctima".
Cuando intentan volar de nuevo, parte del intestino de las abejas es arrancado, lo que provoca su muerte poco después debido a esta mutilación. El ataque puede causar daño a la víctima, pero a la abeja le cuesta la vida. La abeja actúa por instinto; picar es su última opción frente a una amenaza.
Con los humanos sucede algo similar, aunque estos pueden decidir. Hay quienes pasan su vida atacando a otros a través de chismes, intrigas, destilando odio y rencor. Aunque puedan molestar momentáneamente a su "víctima", siempre terminan siendo víctimas de su propia maldad.