01/14/2026
“Porque el justo caerá siete veces, y volverá a levantarse;
mas los impíos caerán en el mal.”
(Proverbios 24:16)
Heraldo de Cristo, Dios me los bendiga grandemente y los fortalezca con poder del cielo.
Hoy quiero dejarles un mensaje claro, directo y lleno de vida: el cristiano no tiene la opción de rendirse.
No existe la rendición para los que han sido llamados por Dios.
No existe la reversa para los que caminan por fe.
Dios no nos llamó a retroceder.
Dios no nos llamó a detenernos.
Dios nos llamó a avanzar, a caminar hacia adelante, hacia el premio del supremo llamamiento en Cristo Jesús, con los ojos puestos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe.
Y aunque pueda sonar repetitivo, hoy lo digo con más convicción que nunca:
Dios tiene la última palabra.
Y lo vuelvo a declarar: Dios tiene la última palabra.
Y una vez más, para que el in****no lo escuche y el cielo lo confirme:
¡Dios tiene la última palabra!
La enfermedad no tiene la última palabra.
Las adicciones no tienen la última palabra.
El divorcio no tiene la última palabra.
La soledad no tiene la última palabra.
El miedo no tiene la última palabra.
La pobreza no tiene la última palabra.
El cansancio no tiene la última palabra.
El agotamiento, la depresión, la ansiedad y cualquier diagnóstico humano no tienen la última palabra.
Tus circunstancias no mandan.
Tu pasado no gobierna.
Lo que otros dijeron no define tu final.
Quien tiene la última palabra se llama Jehová de los ejércitos,
el Dios Todopoderoso,
el que pelea tus batallas,
el que abre camino donde no lo hay,
el que camina contigo como poderoso gigante.
Por eso hoy quiero que te animes, que respires hondo y que te lo declares a ti mismo, a ti misma, con fe y autoridad:
no hay reversa.
No me rindo.
No retrocedo.
No suelto.
Voy para adelante en el poder del Altísimo,
en el nombre de Jehová de los ejércitos,
el Dios que tiene control absoluto de todo.
Él no perdió el control.
Él no llegó tarde.
Él sigue en el trono.
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”
(Romanos 8:37)
Dios me los bendiga.
Aquí su amigo y hermano,
Arrón Vélez,
Relacionista Público del Distrito de Columbia.
Amén. 🙏🔥