09/08/2026
📖 ¡Buenos días, familia bendecida! | Martes 8 de septiembre de 2026
¡Hoy comenzamos a cerrar uno de los libros más extraordinarios de toda la Biblia! Durante semanas hemos recorrido juntos el libro de Ezequiel, un libro que nos llevó desde las profundidades más oscuras del juicio hasta las alturas más gloriosas de la restauración y hoy queremos hacer una pausa para mirar hacia atrás con gratitud y asombro ante todo lo que Dios nos habló a través de este profeta extraordinario. 📖✨
En la primera mitad de Ezequiel Dios nos confrontó con verdades que incomodan pero que son necesarias. Vimos la gloria de Dios en aquella visión impresionante junto al río Quebar que dejó a Ezequiel postrado en tierra. Escuchamos el llamado al atalaya que nos recuerda que tenemos responsabilidad por los que nos rodean. Contemplamos con dolor cómo la gloria de Dios fue abandonando gradualmente el templo profanado por la idolatría y la injusticia, uno de los momentos más solemnes de todo el Antiguo Testamento. Vimos la confrontación directa contra los falsos pastores que se apacentaban a sí mismos y el contraste poderoso con el Dios que prometió buscar personalmente a cada oveja perdida. Y a lo largo de todo ese recorrido una verdad resonó con una claridad que no pudimos ignorar, el pecado siempre tiene consecuencias pero la misericordia de Dios siempre tiene la última palabra.
Pero hay un versículo que resume perfectamente el corazón de esta primera mitad del libro y que hoy destacamos para cerrar esta etapa...
"Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé."
— Ezequiel 22:30
Este versículo nos sacude porque nos recuerda que Dios busca intercesores en cada generación. No busca personas perfectas ni líderes poderosos. Busca hombres y mujeres dispuestos a ponerse en la brecha, a construir el vallado de la oración y la intercesión cuando todo a su alrededor está cayendo. Y la pregunta que este versículo nos hace hoy al cerrar esta primera parte del libro es la misma que le hizo a Ezequiel, ¿te encontrará Dios a ti cuando busque a alguien que se ponga en la brecha por tu familia, tu iglesia y tu generación? 🔥🙏
Reflexiona hoy: Al mirar hacia atrás en este recorrido por Ezequiel, ¿qué verdad de la primera mitad del libro ha cambiado más profundamente tu manera de ver a Dios, tu responsabilidad espiritual y tu vida de intercesión?
Mañana cerraremos este libro glorioso con la segunda parte de nuestro resumen y un versículo final que resume todo lo que Dios nos habló. ¡No te lo pierdas! 🙏🌟
💬 Cuéntanos en los comentarios: ¿Cuál fue el mensaje de la primera mitad de Ezequiel que más marcó tu corazón y cómo está cambiando tu vida como resultado de esa revelación?