06/12/2026
PALABRA BÍBLICA DE HOY. ¿Qué pesa más en tu balanza: la posición, el prestigio y las apariencias terrenales, o la urgente necesidad de restablecer tu comunión con Dios?
Cuando pecamos como creyentes, las máscaras se caen. Es ahí donde se revela qué tipo de corazón tenemos ante Dios: ¿el de un Saúl que cuida su reino, o el de un David que anhela Su presencia?
1️⃣ Saúl: su preocupación ¡No quiero perder mi posición prestigio como rey!
“Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado, Y él (Saúl) dijo: Yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelvas conmigo para que adore a Jehová tu Dios” 1 Samuel 15:24, 30
2️⃣ David: su preocupación, ¡No quiero que nada me separe de Tu presencia!
“Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente. Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, Y los pecadores se convertirán a ti” Salmos 51:9-13
🚨 Escojamos: ¿Corona, reputación o restaurar la comunión con Dios?
“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” Isaías 1:18
“Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” 1 Juan 1:6, 9
¡Selah!
Carlos Téllez