09/10/2026
CUANDO TENER LÁMPARA NO ES SUFICIENTE.
¿ESTÁ ENCENDIDA TU LÁMPARA?
Mateo 25:1-13
Las diez vírgenes tenían lámparas, todas esperaban al Esposo y todas sabían que Él vendría. Sin embargo, cuando llegó la medianoche, quedó al descubierto lo que nadie podía ver:
unas tenían aceite y otras solamente tenían lámpara.
Esta parábola debería llevar a la iglesia de hoy a una profunda reflexión, porque es posible parecer preparados espiritualmente y estar vacíos por dentro.
Estamos viviendo tiempos caóticos, llenos de incertidumbre, temor y acontecimientos que deberían impulsarnos a buscar más de Dios. Sin embargo, tristemente, hoy, cuando más deberíamos fortalecer nuestra relación con Él, pareciera que más nos estamos alejando.
Vivimos tan ocupados, distraídos y confiados en nuestras propias fuerzas que olvidamos una verdad esencial:
cada segundo de nuestra existencia dependemos de Dios.
Respiramos porque Él lo permite. Nos levantamos porque Su misericordia nos sostiene. No tenemos asegurado el mañana y, aun así, muchas veces vivimos como si tuviéramos todo el tiempo del mundo para buscarlo.
Las cinco insensatas también pensaron que habría tiempo.
Pero llegó un momento en que quisieron buscar el aceite que habían descuidado, y ya era demasiado tarde.
Ese es el peligro de dejar a Dios para después.
Puede llegar el día en que lamentemos las oraciones que no hicimos, el tiempo con Dios que cambiamos por otras cosas, las oportunidades de arrepentirnos que dejamos pasar y la relación con Él que nunca fortalecimos.
No esperemos llegar al lamento de las cinco insensatas para valorar el aceite que hoy todavía podemos buscar.
Quizás la pregunta no sea solamente:
“¿Cuándo viene Cristo?”
Sino:
“Si Cristo viniera hoy, ¿cómo encontraría mi relación con Él?”
Hoy todavía hay tiempo. Fortalece tu relación con Dios, llena tu lámpara y permanece preparado; porque llegará el momento en que ya no será tiempo de prepararse, sino de salir al encuentro del Esposo.