08/25/2026
Este pasaje nos muestra algo poderoso: Jesús llegó frente a una situación que, humanamente, ya no tenía solución. Lázaro no estaba enfermo; llevaba días mu**to. Sin embargo, aquello que para los hombres era el final, para Jesús se convirtió en el escenario donde Dios manifestaría Su gloria.
Jesús le dice a Marta:
“¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”
La fe no significa negar que existe una piedra, una tumba o una situación difícil. La fe significa creer que aun delante de esa realidad, Dios sigue teniendo la última palabra.
Hay varios mensajes hermosos en este pasaje:
“Entonces quitaron la piedra…”
Jesús podía haber quitado la piedra sobrenaturalmente, pero pidió que ellos la removieran. Hay cosas que solamente Dios puede hacer, pero también hay pasos de obediencia que nos corresponden a nosotros. Nosotros quitamos la piedra; Dios hace el milagro.
“Padre, gracias te doy por haberme oído.”
Jesús dio gracias antes de que Lázaro saliera de la tumba. Esto nos enseña una fe que agradece aun antes de ver la respuesta. Cuando conocemos al Padre, podemos confiar en que Él escucha incluso cuando todavía no vemos la manifestación.
“¡Lázaro, ven fuera!”
Jesús llamó por nombre aquello que estaba mu**to. Su voz entró donde nadie más podía entrar. La muerte tuvo que soltar a Lázaro cuando escuchó la voz de Jesús. Esto nos recuerda que ninguna situación está demasiado perdida para Cristo. Él puede llamar nuevamente a la vida aquello que parecía terminado.
Pero hay otro detalle muy importante: Lázaro salió vivo, pero todavía estaba atado con las vendas.
Entonces Jesús dijo:
“Desatadle, y dejadle ir.”
Podemos recibir vida nueva de Dios y todavía necesitar ser libres de cosas que pertenecían a nuestra antigua condición: pensamientos, temores, heridas, hábitos, recuerdos o formas de vivir. Jesús no solamente quiere sacarnos de la tumba; también quiere que caminemos libres.
Quizás hoy hay algo delante de ti que parece tener una piedra puesta y donde humanamente dices: “Ya terminó, ya no hay esperanza.” Pero Jesús sigue diciendo:
“Si crees, verás la gloria de Dios.”
No permitas que la piedra te haga olvidar quién está parado frente a la tumba. Jesús es la resurrección y la vida. Lo que parece mu**to todavía puede escuchar Su voz. Lo que estaba encerrado puede salir. Lo que estaba atado puede ser desatado.
La tumba no tiene la última palabra. Jesús la tiene.
🙏 Oración:
Señor Jesús, ayúdame a creer aun cuando mis ojos solamente puedan ver la piedra. Dame fe para obedecer y quitar aquello que Tú me estás pidiendo remover. Gracias porque Tú escuchas nuestras oraciones. Habla vida sobre cada área que parece mu**ta y rompe toda venda que me impida caminar en la libertad que Tú tienes para mí. Hoy decido creer que veré Tu gloria. En el nombre de Jesús, amén.