Seminaristas Santos

Seminaristas Santos Página de la Gran Familia del Seminario.

QUINCENARIO  DE LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA. DÍA  4En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. ...
04/08/2026

QUINCENARIO DE LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.

DÍA 4

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amen.

ACTO DE CONTRICIÓN DIARIAMENTE: Jesucristo Redentor nuestro, se propicio
y ten misericordia de nosotros, perdonándonos nuestras culpas de las que nos arrepentimos sinceramente porque fueron ofensas contra Ti, a quien debemos y queremos amar con todo nuestro corazón.
Perdónanos; singularmente, los pecados de impureza en nuestro cuerpo, destinados a ser templo del Espíritu Santo por la gracia, y participantes de la castidad de Tu cuerpo sacratísimo y del cuerpo, Inmaculado de la Santísima Virgen; perdona Señor, que hayamos sido impuros corporalmente; cuando por la pureza divina y perfectísima de Tu Cuerpo y del cuerpo de tu Madre siempre Virgen, glorificada en lo más alto de los cielos, deberían ser siempre castos todos los cuerpos humanos. Perdona también, nuestro apego a la tierra, nuestra negligencia en la obra de nuestra salvación y el lamentable olvido de nuestra patria celestial, en donde nos esperas y llamas Tu Señor, nuestro Padre y María nuestra Madre. Así sea.

DÍA CUARTO
CONSIDERACIÓN

El tercer consejo evangélico es la Castidad perfecta, de la cual la Santísima
Virgen Nuestra Señora, inspirada por el Espíritu Santo su esposo castísimo,
hizo ferviente voto desde su Presentación en el templo, siendo niña de cuatro
años; y este voto lo guardó fidelísimamente con una pureza más que de ángel; por lo cual la Santa Iglesia no solamente la llama, Virgen de las Vírgenes, sino la misma Virginidad, con estas palabras:«Santa e inmaculada Virginidad no sé con qué palabras te pueda ensalzar».
El amor y aprecio de la Virgen Santísima a la castidad fueron la causa que ella se turbara al anunciarle el arcángel Gabriel la Encarnación del Verbo en sus entrañas; turbación que nos deja pensar que estaba ella dispuesta a preferir la pureza virginal a la maternidad divina.

Esto considerado, levantemos nuestra alma un ardiente amor y soberana
estimación por la castidad, tan amada de Jesús Nuestro Señor que si quiso
tener madre fue ésta purísima y castísima, más limpia que los cielos y que los
más encumbrados Querubines. (Pausa).

ORACIÓN
Jesús Señor nuestro, amador de la castidad, que todas vuestras predilecciones son para la generación de las almas castas, de la que es cabeza vuestra Madre purísima; concedednos una muy sincera detestación de todas nuestras faltas contra la virtud angélica; ardientes deseos de ser castos en el alma y en el cuerpo; y dolor vivísimo por las impurezas de la sociedad actual.
Así sea.

Fruto- Lamentar cordialmente, con intensa aflicción, que se vaya extinguiendo
en la sociedad cristiana el reino de la castidad, del que es soberana nuestra
Madre del cielo.
Jaculatoria. - Madre nuestra que estás en los cielos, hacednos limpios de
corazón para que merezcamos ver a Dios

PARA TODOS LOS DÍAS
Saludemos con las tres AVEMARIAS a la hija de Dios Padre Madre de Dios Hijo y Esposa de Dios Espíritu Santo.

V. Exaltada ha sido la Santa Madre de Dios.
R. Sobre los coros de los Ángeles a los reinos celestiales.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
Nosotros siervos tuyos, te rogamos, Señor, que perdones nuestras culpas, y ya que somos incapaces de complacer con nuestros pobres actos, seamos salvos por la intercesión de la Santa Madre de tu Hijo;
que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo en los siglos de los siglos.
Amén.

"MARTES DE SAN ANTONIO DE PADUA"El día Martes es el día particularmente querido por San Antonio de Padua porque es el dí...
04/08/2026

"MARTES DE SAN ANTONIO DE PADUA"

El día Martes es el día particularmente querido por San Antonio de Padua porque es el día en que partió triunfalmente a la casa del Padre y prometió a quienes rezan devotamente este día interceder ante Dios para conceder una gracia muy especial.

ORACIÓN
Oh Santo de los milagros, querido protector nuestro, aquí estamos en este día tan especial para elevar una oración suplicándote que nos escuches e intercedas por nosotros por este favor particular.

Te pedimos por la paz en nuestra familia, por el trabajo y para que no nos falte el pan de cada día, te pedimos bendiciones y gracias para nuestros parientes, salud para los enfermos, protección y asistencia divina.

Ayúdanos San Antonio, somos pobres necesitados, afligidos, pobres pecadores que recurrimos a ti para que reces por nosotros.

Tu conoces nuestras necesidades, nuestras miserias y nuestras angustias.

Tu sabes qué peligros acechan nuestras almas y cuáles dolores atormentan nuestro cuerpo.

Danos, una palabra, como a un niño que está en tus brazos bajo tu protección.

Amén.

Rezar 3 Gloria

¡OH GLORIOSO SAN MIGUEL ARCÁNGEL!, LÍBRANOS DE LAS ASECHANZAS DEL ENEMIGO.En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíri...
04/08/2026

¡OH GLORIOSO SAN MIGUEL ARCÁNGEL!, LÍBRANOS DE LAS ASECHANZAS DEL ENEMIGO.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

¡Oh gloriosísimo San Miguel Arcángel!, príncipe y caudillo de los ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas, guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los rebeldes espíritus infernales. Humildemente te rogamos, te dignes librar de todo mal al Papa Francisco, al P Guillermo Serra, a todos los Sacerdotes, Obispos, Cardenales, Diáconos, Frayles, Seminaristas, Misioneros, Religiosas, Predicadores, a toda la lglesia, a este hermoso grupo junto con nuestras familias, hijos, amigos, nuestros enfermos y a todos los que a Tí recurrimos con confianza; que tu favor nos ampare, tu fortaleza nos defienda.

San Miguel Árcangel,
príncipe de la milicia celestial,
así como tu nombre,
¿Quién como Dios?,
era grito de guerra de los ángeles buenos en la batalla librada en el cielo, en contra del enemigo y de sus seguidores, te pido tu intercesión,
para que mi vida, la de mi familia,
la iglesia y el mundo entero
esté libre de todo mal.

San Miguel Árcangel, tú que rescatas las almas de los fieles del poder del enemigo, especialmente a la hora de la muerte, protégenos en todo momento. Amén.

UN RUEGO DE MARÍA A JESÚS EL DÍA DE TU JUICIO TE PUEDE PERMITIR ENTRAR AL CIELOEl día en que comparezcas ante el juicio ...
04/08/2026

UN RUEGO DE MARÍA A JESÚS EL DÍA DE TU JUICIO TE PUEDE PERMITIR ENTRAR AL CIELO

El día en que comparezcas ante el juicio de Dios, tus obras estarán sobre la balanza. Y si esa balanza no está a tu favor, un solo ruego de María puede inclinarla. ¡Qué grande es la intercesión de la Madre! No porque Dios necesite que Ella le diga algo, sino porque Él quiso, en su misericordia, darle un lugar especial como Abogada de los pecadores. Por eso, ámala y confía en su auxilio. Si la honraste en la tierra, Ella te reconocerá en el Cielo. Jesús nunca le niega nada a Su Madre, y si Ella intercede por ti, la misericordia de Dios se desbordará.

Felicidades a todos los sacerdotes por su ministerio
04/08/2026

Felicidades a todos los sacerdotes por su ministerio

Felicidades a todos los sacerdotes obispos y diáconos
04/08/2026

Felicidades a todos los sacerdotes obispos y diáconos

Lectio Divina: Martes, 4 de agosto de 2026 San Juan María Vianney, presbíteroTiempo Ordinario Mateo 15, 1-2. 10-14Oració...
04/08/2026

Lectio Divina: Martes, 4 de agosto de 2026
San Juan María Vianney, presbítero
Tiempo Ordinario
Mateo 15, 1-2. 10-14

Oración inicial

Ven, Señor, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como guía. Por nuestro Señor.

Evangelio: Mateo 15,1-3.10-14

En aquel tiempo,
1 algunos fariseos y algunos maestros de la Ley venidos de Jerusalén se acercaron a Jesús y le dijeron:
2 -Cómo es que tus discípulos no observan la tradición de nuestros antepasados? ¿Por qué no se lavan las manos para comer?
3 Jesús les respondió: -¿Y cómo es que vosotros desobedecéis el mandato de Dios para seguir vuestra tradición?
10 Y llamando a la gente les dijo: -Escuchad atentamente:
11 lo que entra por la boca no mancha al hombre; lo que sale de la boca es lo que le mancha.
12 Los discípulos se acercaron entonces a decirle: -¿Sabes que los fariseos se han sentido ofendidos al oír tus palabras?
13 Jesús respondió: -Toda planta que no haya plantado mi Padre del cielo será arrancada de raíz.
14 Dejadlos; son ciegos, guías de ciegos; y si un ciego guía a otro ciego, caerán ambos en el hoyo.

El pasaje, ambientado en Galilea, se desarrolla en torno a una controversia entre Jesús y "algunos fariseos y algunos maestros de la Ley venidos de Jerusalén" (v. 1).

Éstos toman como motivo de polémica el hecho de que los discípulos no practiquen las acostumbradas abluciones rituales. Jesús rebate de manera explícita las acusaciones esgrimidas por sus adversarios, retorciendo contra ellos una acusación bastante grave y "sustancial", la de haber sustituido el "mandato de Dios" por simples y opinables tradiciones humanas (v. 2). A continuación, en la segunda parte de la perícopa litúrgica, el Nazareno -primero en público, dirigiéndose a la gente (w. lOss), y después en privado, dirigiéndose sólo al círculo de los discípulos (w. 12-14)- desarrolla su pensamiento de manera breve, tanto a propósito de la invalidez de las leyes jurídicas sobre los alimentos como respecto al empleo hipócrita que hacen los fariseos de la Ley de Moisés. De este modo, queda descalificada definitivamente la mediación -por ser guías ciegos- de los fariseos: para Mateo, la comunidad cristiana naciente no está obligada a seguirles.

La actitud de Jesús que de ahí se desprende en conjunto es la de alguien que ha venido a volver a dar una transparencia plena a la voluntad originaria de Dios. Y desarrolla esta tarea remitiendo más a la interioridad de la persona que a prácticas exteriores -minuciosas y convencionales- que se erigen en un arsenal de seguridades que se construye el hombre para "alcanzar" a Dios. En efecto, en la tradición judía, las distinciones entre lo puro y lo impuro, y lo mismo cumple decir de otras muchas realidades religiosas, se agigantan con frecuencia hasta convertirse en un polo de interés tan importante que llega a oscurecer el verdadero centro de la religiosidad (el amor gratuito y preveniente de Dios), recordado tan a menudo por la predicación de los profetas. Pues bien, Jesús se refiere a este filón veterotestamentario.

También hoy nos enseña a nosotros cuál es la verdadera jerarquía de los valores, el significado genuino de la revelación. Es el interior de la persona ("/o que sale de la boca", nosotros diríamos "el corazón": cf. la claridad radical del v. 11) lo que tiene una efectiva importancia en la relación con Dios o lo que puede "manchar" el camino de la redención, más que abrir a la persona para que reciba el don del amor que salva.

MEDITATIO

La particular solicitud por la salvación de los otros, por la verdad, por el amor y la santidad de todo el pueblo de Dios, por la unidad espiritual de la Iglesia, que nos ha sido confiada por Cristo junto con la potestad sacerdotal, se explica de varias maneras [...].

Sois portadores de la gracia de Cristo, Eterno Sacerdote, y del carisma del buen pastor. No lo olvidéis jamás; no renunciéis nunca a esto; debéis actuar conforme a ello en todo tiempo, lugar y modo. En esto consiste el arte máxima a la que Jesucristo os ha llamado. "Arte de las artes es la guía de las almas", escribía san Gregorio Magno.

Os digo, por tanto, siguiendo sus palabras: esforzaos por ser los "maestros" de la pastoral. Ha habido ya muchos en la historia de la Iglesia. Es necesario citarlos?

Nos siguen hablando a cada uno de nosotros, por ejemplo, san Vicente de Paúl, san Juan de Ávila, el santo cura de Ars, san Juan Bosco, el beato Maximiliano María Kolbe y tantos otros (Juan Pablo II, Carta a los obispos y a los sacerdotes, Jueves Santo de 1979, 6).

ORATIO

Te amo, oh mi Dios.
Mi único deseo es amarte hasta el último suspiro de mi vida.
Te amo, oh infinitamente amoroso Dios, y prefiero morir amándote que vivir un instante sin Ti.
Te amo, oh mi Dios, y mi único temor es ir al in****no porque ahí nunca tendría la dulce consolación de tu amor.
Oh mi Dios, si mi lengua no puede decir a cada instante que te amo, por lo menos quiero que mi corazón lo repita cada vez que respiro.
Ah, dame la gracia de sufrir mientras te amo y de amarte mientras sufro, y el día que me muera no sólo amarte, sino sentir también que te amo.
Te suplico que, mientras más cerca esté de mi hora final, aumentes y perfecciones mi amor por Ti. Amén.

CONTEMPLATIO

Algunos dichos del santo:
"La mayor de las tentaciones es no tener ninguna".
"Es nuestro orgullo lo que nos impide ser santos".
"Los santos se conocían a sí mismos mejor de lo que conocían a los otros: por esa razón eran humildes".
"El hombre tiene una hermosa tarea: orar y amar".
"La Santa Virgen es como una madre que tiene muchos hijos: está continuamente ocupada yendo de uno a otro".
"Los pecados que se esconden volverán a salir todos a flote".
"El sacerdocio es el amor del corazón de Jesús".
"El hombre, creado por amor, no puede vivir sin amor: o ama a Dios, o ama al mundo".

ACTIO

Repite y medita a menudo durante el día esta enseñanza del santo: "El pecado es el verdugo del buen Dios y el asesino del alma".

PARA LA LECTURA ESPIRITUAL

Se dice que el sacramento de la penitencia está en crisis, pero está en crisis porque los que deben ser perdonados no se preocupan y no se dan cuenta, o está en crisis porque los ministros ya no viven la pasión y la muerte del Señor que perdona.

Acudamos al ejemplo del santo cura de Ars. Éste era su tormento: quería confesar, y una de las pruebas más grandes de su vida fue que, cuando fue enviado como párroco a Ars, se dio cuenta de que no se confesaba nadie. No dijo: "Peor para ellos", no hizo una estadística. No; se consumía ante el sacramento de día y de noche, porque quería que los pecadores se confesaran y tenía un sentido tan vivo del pecado de estas criaturas que no vivía en paz. El sufrimiento por el pecado significaba que era, en el fondo, la matriz de este carácter ministerial que se expresaba después con la asiduidad al sacramento del perdón. Al final de su vida estaba totalmente identificado con el confesionario, incluso con la materialidad del habitáculo, en el que estaba prisionero día y noche.

Poco antes de morir, confesó a dos personas intemperantes e insensatas que no se detuvieron ni siquiera ante un moribundo. Él no se negó: vivir no era importante, confesar era esencial (A. Ballestrero, Alia scuola del Curato d'Ars, Cásale Monf. 1995, pp. 50ss).

MARTES 4 DE AGOSTO DE 2026Blanco / Memoria, SAN JUAN MARÍA VIANNEY, Presbítero, Patrono de los sacerdotesTIEMPO ORDINARI...
04/08/2026

MARTES 4 DE AGOSTO DE 2026
Blanco / Memoria, SAN JUAN MARÍA VIANNEY, Presbítero, Patrono de los sacerdotes
TIEMPO ORDINARIO

Más conocido como “el Cura de Ars”, es modelo de pastor de almas, entregado de lleno al anuncio de la palabra de Dios, al ministerio de la reconciliación, a la penitencia y a la oración. En ciertas horas se percibía en su rostro un amor que lo transformaba: aquel fuego procedía de la Eucaristía, que celebraba fervorosamente y adoraba con toda su fe (1786-1859).

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, que hiciste admirable a san Juan María Vianney, presbítero, por su celo pastoral, concédenos que, a ejemplo suyo y por su intercesión, ganemos para Cristo, con la caridad, a los hermanos y con ellos podamos alcanzar la gloria eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Por tus enormes pecados te he tratado así. - Yo haré volver a los cautivos de Israel.
Del libro del profeta Jeremías 30, 1-2. 12-15. 18-22

Estas palabras le fueron dirigidas a Jeremías de parte del Señor: «Esto dice el Señor, Dios de Israel: ‹Escribe en un libro todas las palabras que te he dicho›.» “Esto dice el Señor:’ Tu quebranto es irremediable e incurables tus heridas. Estás desahuciado. Hay heridas que tienen curación, pero las tuyas no tienen remedio. Todos tus amantes te han olvidado y ya no preguntan por ti. Como si fuera tu enemigo, te herí y te impuse un cruel castigo por tu gran culpa, por tus enormes pecados. ¿Por qué te quejas de tus heridas? Tu dolor es irremediable. Por tu gran culpa, por tus enormes pecados te he tratado así› ». “Esto dice el Señor: ‘Yo cambiaré la suerte del pueblo de Israel: lo haré volver a su patria; me apiadaré de sus casas, la ciudad será reedificada sobre sus propias ruinas y el templo será reconstruido tal como era. Se escucharán himnos de alabanza y los cantos de un pueblo que se alegra. Y los multiplicaré y ya no serán pocos, los honraré y ya no serán despreciados; sus hijos serán como eran antes, la comunidad que está delante de mí, y yo castigaré a todos sus enemigos.
Un príncipe nacerá de mi pueblo, uno de ellos mismos será su jefe. Yo lo haré acercarse y él vendrá hasta mí; porque, si no, ¿quién se atreverá a acercarse a mí? Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios› ».
Palabra de Dios. R/. Te alabamos, Señor

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 101
R/. El Señor es nuestro Dios.

Cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso, cuando oiga el clamor del oprimido y no se muestre a sus plegarias sordo, entonces al Señor temerán todos los pueblos, y su gloria verán los poderosos. R/.

Esto se escribirá para el futuro y alabará al Señor el pueblo nuevo, porque el Señor, desde su altura santa, ha mirado a la tierra desde el cielo, para oír los gemidos del cautivo y librar de la muerte al prisionero. R/.

Bajo tu protección, Señor, habitarán los hijos de tus siervos y se establecerán sus descendientes. Tu nombre en Sión alabarán por eso, cuando en Jerusalén, a darte culto, se reúnan, Señor, todos los pueblos. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Hech 16, 14
R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que comprendamos las palabras de tu Hijo.
R/. Aleluya, aleluya.

EVANGELIO

Las plantas que no haya plantado mi Padre serán arrancadas de raíz.
† Del santo Evangelio según san Mateo 15, 1-2. 10-14
R/. Gloria a Ti, Señor

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos escribas y unos fariseos venidos de Jerusalén y le preguntaron: «¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?» Jesús llamó entonces a la gente y le dijo: «Escuchen y traten de comprender. No es lo que entra por la boca lo que mancha al hombre; lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre».
Se le acercaron entonces los discípulos y le dijeron: «¿Sabes que los fariseos se han escandalizado de tus palabras?» Jesús les respondió: «Las plantas que no haya plantado mi Padre celestial, serán arrancadas de raíz. Déjenlos; son ciegos que guían a otros ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en un hoyo».
Palabra del Señor. R/. Gloria a ti, Señor Jesús

Reflexión:
Los fariseos, sabios y orgullosos, tercos y fríos calculadores, perseveran inconmovibles en su tosudez e incredulidad, a pesar de todas las explicaciones de Jesús. ¡La de los fariseos sí que es ceguera! Y lo más triste y trágico del asunto es que están ciegos porque ellos quieren estarlo, por su propia voluntad, por su dureza de corazón, por su empedernimiento interior y su incredulidad.

Los fariseos, no cambian de postura, se endurecen más y más. Ése es, precisamente, el verdadero problema, su pecado mayor: la soberbia y la altanería. No son humildes y por eso no creen ni aceptan a Jesús. Es un pecado de empedernimiento y de ceguera voluntaria. A esto llamaría luego nuestro Señor “pecado contra el Espíritu Santo”, o sea, de resistencia consciente a la gracia de Dios. ¡Qué tremendo!

Ojalá que nunca nos pase a nosotros eso que les aconteció a los fariseos. Pidamos a nuestro Señor la gracia de ser profundamente humildes y sencillos de corazón, para creer en Él con una fe viva, para confesar y proclamar públicamente a Jesús, incluso a costa de burlas y de persecuciones que suframos en su nombre.

Pero esta fe, para que sea auténtica, debe ser operante y práctica; o sea, ha de envolver toda nuestra persona y nuestro ser entero. No se trata de algo meramente intelectual o de una aceptación racional de las verdades del dogma católico. Es, más bien, confianza absoluta en Dios nuestro Señor, en su poder y en su misericordia; abandono total al Plan de Dios, como un niño pequeño en brazos de su padre; y absoluta disponibilidad a su santísima Voluntad sobre nosotros, como María y como los santos.

† Meditación del Papa Francisco:
La pureza -dice Jesús- no está ligada a ritos externos, sino ante todo a actitudes interiores. Para ser puro, por tanto, de nada sirve lavarse las manos varias veces, si luego se albergan dentro del corazón malos sentimientos como la avaricia, la envidia o la soberbia, o malas intenciones como el engaño, el robo, la traición y la calumnia (…) Jesús llama la atención para poner en guardia contra el ritualismo, que no hace crecer en el bien, es más, a veces puede llevar a descuidar, o incluso a justificar, en uno mismo y en los demás, opciones y actitudes contrarias a la caridad, que hieren el alma y cierran el corazón. (…) Esto es una doble vida, que no se puede tener. Y esto es lo que hacían los fariseos. Pureza externa sin las buenas actitudes, actitudes misericordiosas con los demás. O, no se puede ser aparentemente muy correcto con todos, tal vez incluso hacer un poco de voluntariado y algunos gestos filantrópicos, pero luego en el interior cultivar el odio hacia los demás, despreciar a los pobres y a los últimos, o comportarse deshonestamente en el propio trabajo. Al actuar así, la relación con Dios se reduce a gestos externos, y en el interior permanecemos impermeables a la acción purificadora de su gracia, demorándonos en pensamientos, mensajes y comportamientos sin amor. Nosotros estamos hechos para otra cosa. (Francisco - Ángelus, 1° de septiembre de 2024)

Reflexión Apostólica:
¿Hay algo que le quieras decir a Jesús? Los escribas y fariseos se le acercan en este pasaje para hacerle un reclamo. Y Jesús, ¿qué hace? Primero, los escucha. También hoy Jesús está a la escucha. A Él le importa lo que tú digas. ¿Qué le quieres decir a Jesús? Puede ser un gracias, un ¿por qué?, un ¿para qué?… Jesús te escucha con atención, te acoge, te acepta. Y luego te responde. Jesús siempre te responde cuando le hablas. ¿Quieres escuchar su respuesta? Está en el Evangelio, en la Eucaristía y en la cruz, en lo que vivimos y en lo que nos sucede.

Ojalá que nunca nos pase a nosotros eso que les aconteció a los fariseos. Pidamos a nuestro Señor la gracia de ser profundamente humildes y sencillos de corazón, para creer en Él con una fe viva, para confesar y proclamar públicamente a Jesús, incluso a costa de burlas y de persecuciones que suframos en su nombre.

Oremos para que, por intercesión de san Juan María Vianney, Dios conceda a su Iglesia el don de santos sacerdotes, y para que aumente en los fieles el deseo de sostener y colaborar con su ministerio. Encomendemos esta intención a María, a la que precisamente hoy invocamos como Virgen de las Nieves. (Papa Emérito Benedicto XVI, 5 de Agosto de 2009).

Petición:
Señor, la palabra “fariseo” es una de las que más me molestan en el evangelio. Ellos, con apariencia de ferviente religiosidad, fueron los que más se enfrentaron contigo. Se llamaban los “separados”, los que se preparaban para la venida del Mesías, los sabios frente a los ignorantes que no conocían la Ley. Despreciaban a los demás. Tú, Señor, los conocías muy bien cuando dijiste que eran como “sepulcros blanqueados”. Haz que yo sea sincero, humilde, que no me crea mejor que nadie. Haz que nunca sea fariseo.

Propósito:
Hoy procuraré tener coherencia entre lo que creo y lo que vivo.

Diálogo con Cristo:
Señor Jesús, te pedimos perdón por dejarnos llevar por las impurezas internas. Ayúdanos a reconocerlas antes de caer en ellas. Ayúdanos para que haciendo una pausa antes de expresar una palabra que daña o una acción que perjudica, podamos evitar hacer el mal que no queremos en lugar del bien que si queremos. Con tu ayuda lo lograremos. Gracias, Señor

La Palabra en tu vida: Mateo: 15, 1-2. 10-14
Jesús no condena las tradiciones humanas por sí mismas sino en cuanto que, en vez de esclarecer la ley divina, la oscurecen. Como respuesta al arraigado legalismo de los escribas y fariseos, Jesús justifica las supuestas “transgresiones” de sus discípulos. Él lleva el tema a un nivel diferente: la transgresión de los mandamientos divinos con el pretexto del cumplimiento de costumbres rutinarias, que no provienen de un auténtico cambio interior. Los letrados son «ciegos» que han olvidado la verdadera jerarquía de valores y, por tanto, ya no serán más los custodios de la «viña» del Señor» (Cfr. Is 60, 21)...
La Comunión eucarística tiende a una transformación total de la propia vida. Con fuerza abre de par en par todo el yo del hombre y crea un nuevo nosotros». (…) los desafíos de la sociedad actual no son menos arduos; al contrario, tal vez resultan todavía más complejos. Si entonces existía la «dictadura del racionalismo», en la época actual reina en muchos ambientes una especie de «dictadura del relativismo». (…) Sólo enamorado de Cristo, el sacerdote podrá enseñar a todos esta unión, esta amistad íntima con el divino Maestro; podrá tocar el corazón de las personas y abrirlo al amor misericordioso del Señor. Sólo así, por tanto, podrá infundir entusiasmo y vitalidad espiritual a las comunidades que el Señor le confía.

¡EL SEÑOR CUENTA CONMIGO Y YO CON SU GRACIA!

⭕️Martes dedicado al Ángel de la Guarda😇Oración al Angel de la Guarda😇Angel de la paz, Angel de la Guarda, a quien soy e...
04/08/2026

⭕️Martes dedicado al Ángel de la Guarda

😇Oración al Angel de la Guarda😇

Angel de la paz, Angel de la Guarda, a quien soy encomendado, mi defensor, mi vigilante centinela; gracias te doy, que me libraste de muchos daños del cuerpo y del alma. Gracias te doy, que estando durmiendo, me velaste, y despierto, me encaminaste; al oído, con santas inspiraciones me avisaste.

Perdóname, amigo mío, mensajero del cielo, consejero, protector y fiel guarda mía; muro fuerte de mi alma, defensor y compañero celestial. En mis desobediencias, vilezas y descortesías, ayúdame y guárdame siempre de noche y de día. Amén.

Padrenuestro y Avemaría.

  𝐒𝐚𝐧 𝐉𝐮𝐚𝐧 𝐌𝐚𝐫𝐢́𝐚 𝐕𝐢𝐚𝐧𝐧𝐞𝐲, 𝐞𝐥 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐂𝐮𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐀𝐫𝐬.PATRONO DE LOS PÁRROCOS 4 de agosto ROGAD A DIOS POR NOSOTROS Era hijo d...
04/08/2026


𝐒𝐚𝐧 𝐉𝐮𝐚𝐧 𝐌𝐚𝐫𝐢́𝐚 𝐕𝐢𝐚𝐧𝐧𝐞𝐲, 𝐞𝐥 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐂𝐮𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐀𝐫𝐬.
PATRONO DE LOS PÁRROCOS
4 de agosto
ROGAD A DIOS POR NOSOTROS

Era hijo de Mateo y de María Bèluze y nació en Dardilly, localidad cercana a Lyon el 8 de mayo de 1786, siendo bautizado el mismo día de su nacimiento imponiéndosele el nombre de Jean- Baptiste-Marie (parece que ese nombre solo aparece en la partida de bautismo). Su infancia estuvo profundamente marcada por los trágicos sucesos de la Revolución Francesa, por lo que, por ejemplo, en el año 1799 tuvo que hacer su Primera Comunión en una misa celebrada en la clandestinidad en la localidad vecina de Écully.

Su deseo de hacerse sacerdote viene precisamente de aquella época revolucionaria de su niñez y adolescencia y precisamente, por un contacto que tuvo con un sacerdote que murió mártir, por lo que ese deseo le parecía que no lo iba a conseguir, que sería irrealizable, aunque a finales de 1803 se abrió una escuela en su localidad natal, cuando él ya tenía diecisiete años, teniendo entonces la oportunidad de irse adentrando en el aprendizaje de la lectura y la escritura. Fue en esos momentos cuando se reafirmó en su vocación y a principios del 1807, se marchó a la escuela del cura de Écully, que había sido maestro de novicios en Santa Genoveva de París. Tenía veinte años, era casi analfabeto y parecía que no estaba preparado para iniciar los estudios requeridos para acceder al sacerdocio. Sin embargo, el cura de Écully, vio que aquel discípulo medio analfabeto, tenía un espíritu extraordinario y se empeñó tenazmente en ayudarlo.

Pero aunque las dificultades aumentaron, Juan María estaba dispuesto a superarlas todas y así, el 13 de agosto de 1815, después de Waterloo y en medio de un período de invasión extranjera, se ordenó de sacerdote. Estuvo tres años como coadjutor de su maestro, el cura de Écully, el cual lo inició en el ministerio pastoral y de él aprendió lo que debía hacer para ser un santo sacerdote: espíritu de oración y de penitencia y tener un inmenso ardor apostólico. El espíritu que el cura de Écully inculcó en Juan María, no estaba exento de una característica tendencia al rigorismo moral, que su tutor había adquirido cuando estaba en el convento de Santa Genoveva, por lo que Juan María tuvo que liberarse progresivamente de la influencia, demasiado pesada, de aquel sacerdote tan austero. El párroco de Écully murió el 16 de diciembre de 1817 y, algo menos de dos meses más tarde, el arzobispo de Lyon lo nombró vicario-capellán de Ars-en-Dombes, que en el año 1821 se convertiría en parroquia.

Como la situación religiosa de la gente de Ars, estaba exageradamente influenciada por el romanticismo y necesitaba reconvertirse a la fe, Juan María se puso inmediatamente “manos a la obra” y así, su vida de oración, su prolongada postración ante el sagrario tanto de día como de noche, su casi permanente ayuno, su manera mortificada de ser, impresionaron hasta a los más recalcitrantes.

Sus sermones los inquietaban, aunque, por lo general no eran más que torpes adaptaciones de fragmentos extraídos de otros sermones que entonces estaban en boga; trataban sobre todo de terribles verdades y en ellos se pueden descubrir, con la mentalidad de ahora, muchos excesos doctrinales. Hablando en plata: sus sermones más que adoctrinar, lo que hacían era meterle miedo a la gente y él, se dio cuenta y su santa vida sacerdotal, hizo auténticas maravillas. Por eso, su autoridad moral creció y los vecinos se llegaron a preguntar: “¿𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐬𝐞𝐫 𝐢𝐧𝐬𝐞𝐧𝐬𝐢𝐛𝐥𝐞 𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐬𝐮 𝐛𝐨𝐧𝐝𝐚𝐝, 𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐬𝐮 𝐝𝐮𝐥𝐳𝐮𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐢𝐧 𝐞𝐦𝐛𝐚𝐫𝐠𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚́𝐧 𝐞𝐧 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐝𝐢𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚 𝐬𝐞𝐯𝐞𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐬𝐮𝐬 𝐬𝐞𝐫𝐦𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐨𝐦𝐢𝐧𝐢𝐜𝐚𝐥𝐞𝐬?” “¿𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐪𝐮𝐞𝐝𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐢𝐦𝐩𝐚𝐬𝐢𝐛𝐥𝐞 𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐬𝐮 𝐢𝐧𝐦𝐞𝐧𝐬𝐨 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨 𝐝𝐞 𝐜𝐚𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐡𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐯𝐞𝐜𝐢𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐥𝐨𝐜𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝?”.

En el otoño del 1824 fundó una escuela para las niñas de Ars y de sus alrededores y, aunque esta escuela era muy pobre, muy pronto se vio rodeada de una cierta fama milagrosa, lo que hizo que el 1827, con ocasión de un jubileo que le concedió el Papa León XII, Juan María, en un momento de alegría, pudiese gritar a los cuatro vientos: “𝐀𝐫𝐬 𝐲𝐚 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐀𝐫𝐬”. La había transformado.

Desde aquel momento comenzaron a acercarse a él personas procedentes de todas las regiones francesas y penitentes que se veían atraídos por su reputada fama como confesor. Como el número de personas que acudían a él seguía creciendo, Juan María inauguró una serie de peregrinaciones que colocó bajo los auspicios de Santa Filomena. Hoy sabemos que en su día, la Sagrada Congregación de Ritos eliminó esta solemnidad en todos los calendarios litúrgicos, ya que un cierto error histórico se encontraba en el origen del culto a la Santa, pero Juan María, en su tiempo no podía discernir sobre la inexistencia de estos datos hagiográficos, por lo que su veneración era acogida sin discusión alguna. Por otro lado, el objetivo que él perseguía nunca se logró del todo, ya que claramente los peregrinos seguían llegando a Ars, mucho más para conocerlo, escucharlo y hablarle, que para hacer prosperar la devoción a la joven desconocida que había mu**to como mártir y había sido sepultada en las catacumbas romanas de Priscila.

Pero esta extraordinaria fama o atracción le provocaba una abrumadora contrapartida de sufrimiento. Por paradójico que esto nos pueda parecer, él - que cuando fue canonizado se convertiría en el patrón celestial de los sacerdotes -, fue torturado con tal dureza por el pensamiento de su incapacidad que, casi siempre, estuvo atenazado por el deseo de escapar de sus responsabilidades pastorales, durante todo el tiempo de su estancia en Ars. Con el paso de los años, la conciencia cada vez más clara que tenía de lo que él llamaba “𝐬𝐮 𝐩𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐦𝐢𝐬𝐞𝐫𝐢𝐚”, acrecentaba aún más su angustia, porque Ars se había convertido en una meta de peregrinaciones a la que acudían millares de penitentes y él se consideraba indigno, incapaz de haber sido llamado a las órdenes sagradas, para llevar la carga de estos miles de pecadores. Su grandeza era extraordinaria, reconocida por todos, pero su humildad, era aun más extraordinaria. Y en su interior se desató un conflicto de deberes: ¿cómo, sin desobediencia, podía abandonar su parroquia?

La parroquia, desde el año 1823, dependía de la diócesis de Belley y su obispo siempre rechazaba todas sus peticiones. Ante esto, el atormentado Juan María multiplicó sus acciones para intentar que el obispo se compadeciese de él, llegando en algún momento en el que se veía tremendamente atormentado, incluso a tratar de presionarlo portándose “𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐮𝐧 𝐩𝐫𝐢𝐬𝐢𝐨𝐧𝐞𝐫𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐧𝐭𝐚𝐛𝐚 𝐞𝐬𝐜𝐚𝐩𝐚𝐫 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐩𝐫𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧”. Hoy, diríamos que la enorme fama que le proporcionó su santidad y su humildad, llegó a amargarle la vida. Amaba la humildad y despreciaba la fama.

En el año 1843, después de una enfermedad que a punto estuvo de costarle la vida, abandonó de noche su parroquia y se marchó buscando refugio en Dardilly, su localidad natal, aunque antes de irse, le dejó una carta al obispo diciéndole que estaba dispuesto a retornar a su parroquia, si éste se lo ordenaba. Y efectivamente, en menos de ocho días, tuvo que retornar a Ars. Dos años más tarde, el corazón del obispo se ablandó y le envió un sacerdote auxiliar, el padre Antonio Raymond, bajo cuya responsabilidad debía colocarse la parroquia. El obispo había tomado esa decisión para “𝐪𝐮𝐢𝐭𝐚𝐫𝐥𝐞 𝐜𝐮𝐚𝐥𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫 𝐢𝐧𝐪𝐮𝐢𝐞𝐭𝐮𝐝” a Juan María. San Juan María conservaba el título de párroco, pero el sacerdote auxiliar era el que en la práctica tomaba las decisiones. El Santo, con una sumisión extraordinaria lo aceptó y colaboró incondicionalmente con su auxiliar.

Pero, aunque debatiéndose siempre en su fuero interno, Juan María no abandonaba su labor apostólica y como quería asegurar el futuro religioso de Ars, instaló en su Casa de la Providencia a las religiosas de San José de Bourg y construyó una escuela para los niños que puso bajo la dirección de los Hermanos de la Sagrada Familia de Belley y moralmente atado al banco de su confesionario, se entregó en lo que le quedó de vida a perdonar y aconsejar a quienes continuamente acudían a él.

Cuando en el año 1853, su auxiliar fue promovido a otro cargo y le enviaron unos ayudantes diocesanos para la organización de las peregrinaciones, San Juan María pensó que ya le había llegado la hora para prepararse para morir y en plena noche, como había hecho diez años antes, intentó fugarse dejándole escrita una carta al nuevo obispo en la que le suplicaba le dejara morir tranquilo. Por la mañana, los habitantes de Ars se dieron cuenta de su fuga y, alarmados, salieron a buscarlo y cuando lo encontraron le obligaron a volver a ocupar su puesto en la parroquia.

En aquellos momentos apenas le quedaban diez años de vida y a Ars llegaban multitudes que venían de los países más lejanos. Los enfermos venían buscando la curación de sus cuerpos y los penitentes venían buscando el perdón de sus pecados. San Juan María los acogía, los ayudaba a tranquilizar sus conciencias, los absolvía y los pacificaba. Se llevaba sentado en su confesionario entre dieciséis a dieciocho horas diarias y buscaba la manera de catequizarlos como se catequizan a los niños.

En el verano de 1859, en la angosta iglesia donde se aglomeraban los peregrinos, el aire recalentado era irrespirable. La tarde del 29 de julio, San Juan María tuvo que marcharse a su casa, ardiendo de fiebre, y dañado su cuerpo por la enfermedad que pronto se lo llevaría. A la mañana siguiente, como no pudo bajar a la iglesia, llamó a su capellán y se preparó para morir. Recibió la Unción de los enfermos y el Viático la tarde del 2 de agosto y al amanecer del día 4 entregaba su alma a Dios.

Sus exequias fueron multitudinarias, siendo sepultado en la nave de la parroquia. Cuarenta y cinco años más tarde, sus restos fueron exhumados a fin de colocarlos sobre un altar. El 8 de enero de 1905, el Papa San Pío X lo proclamaba beato y el 12 de abril del mismo año lo proclamó patrono de todos los sacerdotes franceses. Fue canonizado en la Fiesta de Pentecostés del año 1925 por el Papa Pío XI y el 23 de abril de 1928, este mismo Papa lo declaraba patrono del clero a nivel mundial.

Hoy en día, la devoción al Santo Cura de Ars está muy difundida por todo el mundo y las peregrinaciones a Ars son multitudinarias. En el centenario de su muerte, San Juan XXIII, le dedicó al santo un homenaje espléndido publicando la encíclica “𝐍𝐨𝐬𝐭𝐫𝐢 𝐬𝐚𝐜𝐞𝐫𝐝𝐨𝐭𝐢𝐢 𝐩𝐫𝐢𝐦𝐢𝐭𝐢𝐚𝐬”.

Para realizar este artículo me he basado en los trabajos de Monseñor René Fourrey, obispo de Belley en Francia.

Dirección

Guatemala City

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Seminaristas Santos publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Atajos

Compartir