02/07/2026
¡CUIDADO CON ESA LENGÜITA!
Las palabras revelan el corazón.
Hablar mal no es un “detalle”, es un síntoma.
Dios espera que el creyente edifique, no que descargue basura emocional sobre otros.
Sé que es difícil guardar silencio y más cuando hay ocasiones de pleito. Creo que todos hemos pecado en la falta de dominio propio y refrenar la lengua para no herir a nuestros seres amados; Aún así Dios quiere que tengamos en cuenta algunos consejos que con la guía y acompañamiento del Espíritu Santo, podremos mejorar nuestra capacidad de guardar silencio y no seguir hiriendo, y así no tener que pasar por el difícil momento del arrepentimiento por el dolor causado con una lengua desenfrenada.
Proverbios 10:19
“En las muchas palabras no falta pecado;
mas el que refrena sus labios es prudente.”
Mucho hablar, poco pensar. Nada nuevo bajo el sol.
Proverbios 12:18
“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada;
mas la lengua de los sabios es medicina.”
(O sanas o hiere. No hay versión neutral.)
Proverbios 13:3
“El que guarda su boca preserva su alma;
mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.”
Proverbios 15:1
“La blanda respuesta quita la ira;
mas la palabra áspera hace subir el furor.”
Proverbios 16:24
“Panal de miel son los dichos suaves;
suavidad al alma y medicina para los huesos.”
Mateo 12:36–37 (Jesus dijo)
“Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres,
de ella darán cuenta en el día del juicio.
Porque por tus palabras serás justificado,
y por tus palabras serás condenado.”
Colosenses 4:6
“Sea vuestra palabra siempre con gracia,
sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.”
Santiago 1:19
“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír,
tardo para hablar, tardo para airarse.”
Santiago 3:9–10
“Con ella bendecimos al Dios y Padre,
y con ella maldecimos a los hombres…
Hermanos míos, esto no debe ser así.”
Efesios 4:29
“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.”
Y Recuerda que mientras vivas tienes el tiempo de mejorar y sanar. Aprovéchalo!