04/07/2023
Samuel Alvarado
MENSAJE La cruz de Cristo.
Dios llama a hombres y mujeres de la cruz, con el mensaje de la cruz y las marcas de la cruz. ....."porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden, pero para nosotros es poder de Dios."
1 Corintios. 1:18
Muchas personas cuando van a la joyería a comprar una cruz, quieren una cruz de oro. Hemos olvidado el significado de la cruz de Cristo. Creemos que cargar una joya en forma de cruz, estamos cargando la cruz cuyo significado no es precisamente una joya de alto valor monetario. Una cruz de oro es una vida cristiana sin pasión por Cristo y las almas y sin esfuerzo y compromiso, sin negación a sí mismo ni renuncia al pecado y al egoísmo. Cristo murió en la cruz. Esa cruz nos habla de sangre, sudor, sacrificio, escarnio, desprecio, dolor, clavos, burlas, insultos, latigazos, escupitajos, azotes, pasión, negación, entrega y renuncia. Estar en esa cruz, fue causado por nuestras culpas, delitos y pecados. Que el Hijo del Dios viviente colgara de aquella cruz, fue un vuelco violento de amor, misericordia y favor, de Dios, hacia nosotros los pecadores.
La cruz de Cristo no era de oro, era de madera rústica, con astillas, con olor a muerte, salpicada de sangre inocente y plagada de sufrimiento en carne viva. La cruz de Cristo ofende y confronta a cada uno con nuestro pecado y bajeza. Fuimos imputados de pecado, de agraviar a Dios, de ofender la santidad y la voluntad de Dios. La cruz de Cristo, nos ofende y nos confronta con nuestra imposibilidad e inutilidad ante nuestra naturaleza pecaminosa. En la cruz, Jesús el Hijo de Dios, pagó por nosotros, la enorme deuda que teníamos con Dios. La Biblia dice en Colosenses 2:13-15
Palabra de Dios para Todos 13 Antes ustedes estaban espiritualmente mu***os debido a sus pecados...... Sin embargo junto con Cristo Dios les dio la vida porque nos perdonó generosamente todos los pecados. 14 Teníamos una deuda porque no cumplimos las leyes de Dios. La cuenta de cobro tenía todos los cargos contra nosotros, pero Dios nos perdonó la deuda y clavó la cuenta en la cruz. 15 Él venció a todos los poderes y fuerzas espirituales a través de la cruz, desarmándolos y obligándolos a desfilar derrotados ante el mundo. La cruz de Cristo nos confronta con nuestra incapacidad e ineptitud para ocuparla; nos ofende porque vemos en ella nuestra insuficiencia y deficiencia a causa de nuestra destitución y expulsión de la gloria y presencia de Dios; nos emplaza ante nuestra falta y carencia de tan solo un ápice de bondad y justicia; nos ofende y nos confronta por los defectos y nuestra debilidad por la multitud de nuestras transgresiones hechas contra Dios, contra Su carácter y Su santidad Ofende porque creemos que nos merecemos todo, que no necesitamos nada de Dios porque creemos que estamos bien cómo estamos, que no nos hace falta Su perdón ni su misericordia. Que tenemos derecho a que Dios nos regale todo. Ignoramos que es por Su Favor, y menospreciamos ese amor de Dios demostrado enviando a Cristo a la cruz, con consentimiento propio y enviado intencionalmente por el Padre a ocupar ese lugar que era para usted y para mí.
Morir en la cruz era una vergüenza, era humillante. Era un castigo cruel reservado para traidores, esclavos, perversos, asesinos, violadores, sediciosos. Los paganos, los incrédulos y maldicientes decían que tanto Cristo como sus seguidores eran locos al creer que la muerte de Jesús en la cruz traía vida, liberación y reconciliación con Dios. ¿Cómo es posible que Cristo, quien decía ser Hijo de Dios, muriera en una cruz?, se cuestionaban en forma burlona y peyorativa. La cruz fue el patíbulo de los esclavos, el refugio de los condenados por los religiosos, la salvación de los no amados por la gente, la casa de amor a los malos, la liberación de los malditos, los viles y despreciables. Desde la muerte de Cristo en el Calvario, la cruz dejó de ser una maldición, una afrenta, ofensa, insulto, injuria, desprecio, infamia, burla, mofa, escarnio, vejación, vergüenza, ignominia, deshonra, vilipendio o como lo quieras llamar. Desde la cruz de Cristo y hasta hoy, es la enseña de los libres, la bandera de los victoriosos, la insignia de los justificados, el estandarte de la fe, el emblema de los perdonados, el lugar de encuentro con Dios. Allí fue pagado el precio de nuestro rescate y el precio de nuestra reconciliación con Dios. Desde la muerte del Señor Jesucristo en la cruz, esa cruz se convirtió en un símbolo representativo para todos, de hasta donde fue capaz el amor de Dios por tal de salvarte y reconciliarte con El y cuan bajuno y sucio fue nuestro pecado que solo la sangre de Jesús pudo limpiarlo. La cruz de otros que murieron como castigo por sus transgresiones y violaciones de ley, no trascendieron en tiempo ni espacio, pero la cruz donde fue crucificado Cristo ha trascendido el tiempo y el espacio. Los demás crucificados murieron y siguen en sus tumbas frías hasta el día del juicio final. Sin embargo, la cruz de Cristo trasciende por cuanto su ocupante, nuestro Señor Jesucristo, fue sepultado y resucitó de entre los mu***os al tercer día para levantarse triunfante sobre la muerte, el pecado y las maldiciones. Al creer, aceptar y recibir al Cristo vivo como tu Salvador y Señor en tu corazón, te haces partícipe de esa victoria obteniendo la salvación de tu alma y la liberación del castigo eterno por tu condición de pecador y por no creer. Medita y reflexiona.