Manantial En El Desierto, Maqor

Manantial En El Desierto, Maqor ADOREMOS AL REY QUIEN MURIÓ Y RESUCITO
POR NOSOTROS PARA QUE PODAMOS SER SALVOS
LIBRES DE TODA ATADURA DEL DIABLO

03/08/2026

De Qué Espíritu Sois
Texto Base: Lucas 9:49-56

Introducción
El capítulo 9 de Lucas está lleno de sucesos inesperados que revelan tanto el poder de Cristo como las debilidades de sus discípulos.

En los primeros versículos del capítulo, Jesús les da a sus discípulos autoridad sobre los demonios, para sanar enfermedades y les promete sustento.

Pero a partir del versículo 46, las enseñanzas de Jesús comienzan a tomar otro giro. Ya no solo se trata de poder, milagros y gloria, sino también de los problemas internos que enfrentan sus discípulos: el orgullo, la altivez, los celos, la rivalidad y las enemistades.

A través de estos eventos, Jesús nos enseña lecciones valiosas sobre la humildad, el amor y el verdadero propósito de su misión.

I. Orgullo y Altivez: La Lucha Interna (Lucas 9:46)
El debate sobre quién es el mayor
Los discípulos discuten entre ellos sobre quién es el más grande. Este orgullo y egoísmo son un obstáculo para la obra de Dios.

Jesús responde con una poderosa lección:

Toma a un niño y lo pone en medio de ellos.
"El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe" (Lucas 9:48).
Jesús está mostrando que la grandeza en el reino de Dios no se mide por poder o estatus, sino por humildad, sencillez y obediencia.

La iglesia de Cristo debe cuidar y formar a las nuevas generaciones en el camino correcto, sin competir por puestos o privilegios. La rivalidad destruye, pero la humildad edifica.

II. Envidia Disfrazada de Celo Santo (Lucas 9:49)
La prohibición de Juan a otro que echaba fuera demonios
Juan le dice a Jesús que prohibió a alguien que echara fuera demonios en su nombre, porque no pertenecía a su grupo.

¿Por qué lo hizo?

La verdadera razón era una mezcla de celos y rivalidad. Los discípulos no podían hacer lo que este hombre estaba haciendo, y eso les molestaba.

Lección importante: No siempre necesitamos que todos estén con nosotros. Dios tiene planes diferentes, personas diferentes, y métodos diferentes para cumplir su propósito.

No debemos excluir a otros solo porque no pertenecen a nuestro círculo, ni sentir celos por la obra que otros realizan en el nombre de Cristo.

III. El Enojo y la Ira: La Reacción del Corazón (Lucas 9:51-56)
El rechazo de los samaritanos
Cuando un pueblo samaritano no recibe a Jesús, los discípulos sugieren hacer descender fuego del cielo para destruirlos.

Respuesta de Jesús: "No sabéis de qué espíritu sois" (Lucas 9:55).

Jesús les está diciendo que todavía no entienden el verdadero propósito de su misión.

Jesús vino a salvar y no a destruir. Su misión no era traer juicio inmediato, sino misericordia y gracia.

La advertencia: No somos jueces
No debemos tener la actitud de querer castigar a los que no nos aceptan. Es el Señor quien juzgará cada vida según lo que haya edificado.

Lección: Nuestra misión no es condenar, sino traer la paz y la reconciliación a los perdidos.

IV. ¿De Qué Espíritu Sois? (2 Timoteo 1:7-9)
El Espíritu de Dios en nosotros
2 Timoteo 1:7-9 nos dice que Dios nos ha dado un espíritu de poder, amor y dominio propio.

Poder para destruir las obras del enemigo, para echar fuera demonios, y para hacer la obra de Cristo en este mundo.

Amor para soportar las cargas de los demás y saber perdonar.

Dominio propio para saber controlar nuestra ira y reacciones cuando somos ofendidos, y poder perdonar como Cristo nos perdonó.

La clave para entender el espíritu
El espíritu de poder no es para destruir a las personas, sino para destruir las obras del enemigo.

El espíritu de amor nos lleva a cuidar y sobrellevar a los demás, especialmente en tiempos de conflicto.

Dominio propio es la capacidad de sufrir por causa del evangelio, sin ceder a la ira o el juicio.

Conclusión
¿De qué espíritu somos?

Como cristianos, debemos tener el espíritu de Cristo, que es un espíritu de humildad, misericordia, poder, amor y dominio propio.

No podemos dejarnos llevar por el orgullo, la rivalidad o la ira. El Espíritu Santo es quien nos guía a vivir en paz, amor y obediencia a Dios.

Debemos entender que la misión de Cristo es salvar, no destruir, y debemos alinearnos con ese propósito.

Hoy más que nunca, debemos reflexionar sobre el espíritu con el que estamos viviendo y trabajar para ser más como Cristo, dejando atrás las actitudes humanas y adoptando el espíritu divino que Dios nos ha dado.

By CRHISTIAN BONIFAZ.

Address

Bronx, Ny
Bluffton, SC
29910

Telephone

+18432526031

Website

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Manantial En El Desierto, Maqor posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Shortcuts

Share