09/03/2026
Cristo no solo quiere transformar mi vida, sino influir a otros a través de ella. Jesús dijo que somos la sal de la tierra y la luz del mundo: llamados a vivir de tal manera que su carácter se haga visible en nuestras acciones. La verdadera influencia no busca llamar la atención hacia nosotros, sino ayudar a otros a ver a Cristo y glorificar a Dios. Cristo en mí transforma mi identidad; Cristo a través de mí transforma mi influencia.