09/07/2026
A veces, nuestros propios prejuicios internos crean barreras. Juzgamos a otros por su idioma, creencias o grupo, impidiéndonos conectar. El Evangelio es para todos, pero ¿estamos dispuestos a derribar esos muros dentro de nosotros mismos para alcanzar a quienes pensamos que no lo merecen o nos han lastimado?