11/26/2025
LA DESOBEDIENCIA DISFRAZADA de buenas intenciones sigue siendo desobediencia ante Dios. En la Biblia encontramos a Saúl diciendo que guardó lo prohibido «para ofrecerlo a Dios». Pero Dios respondió con claridad: «El obedecer es mejor que los sacrificios.» [1ª SAMUEL 15:22].
Lo mismo ocurrió con Uza: quiso "ayudar” al arca del pacto para que no se cayera… Pero ignoró la orden divina (pues no podía tocar el arca del pacto), y su buena intención no lo justificó.
La santidad no consiste en crear nuestras formas de adorar, sino en aceptar la Palabra que Dios ya habló. Porque al final, no son nuestras intenciones las que definen la adoración y la santificación sino que es la obediencia a lo que Dios dijo.
Lo mismo ocurre con quienes dicen: “Yo escojo cualquier día para adorar; pues, todos los días son iguales para mí”. Puede sonar bonito, puede sonar espiritual, pero es otra forma de desobediencia envuelta en buenas intenciones.
Porque la Biblia nunca dijo que todos los días son iguales. Al contrario: Dios apartó, bendijo y santificó un día específico (Gén. 2:3), el séptimo día, el sábado.
Dios no nos pidió escoger nuestro día, sino respetar el suyo. Cuando alguien dice “yo guardo el día que yo quiera”, está haciendo exactamente lo que hizo Saúl: Pretender honrar a Dios, pero a su propia manera, no a la manera que Dios estableció.
Es la diferencia entre: “Dios, yo te obedezco”… y “Dios, yo te mostraré cómo quiero obedecerte.”
La desobediencia disfrazada de buenas intenciones sigue siendo desobediencia. La intención puede ser sincera, pero la obediencia solo existe cuando seguimos lo que Dios dijo, no lo que a nosotros nos parece.
[Extractado de Fb America en la Profecía].