06/17/2026
En Memoria de Pastor Hno. Alex Figueroa
"Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos."
Salmos 116:15
Ha llegado a nosotros la triste noticia de la partida de nuestro hermano pastor Alex Figueroa.
El dolor y el vacío que ha dejado nuestro hermano son grandes. Solo Dios puede llenarlos.
En lo personal, doy gracias a Dios, pues él fue el instrumento en las manos de Dios para que, por medio de la revista El Remanente, que él escribió, llegara a mi vida esta hermosa verdad de la sana doctrina de la Iglesia de Dios. La verdad de que Cristo edificó una sola Iglesia y la verdad de que no hay cristianos pecadores llegaron a mí. Cada artículo que leí fue convenciendo mi corazón.
Me comuniqué con él, hablamos y comenzó a enviarme casetes donde predicaba enseñando el libro de Apocalipsis, las siete etapas de la Iglesia y las batallas y victorias por las que la Iglesia ha pasado, profetizadas en este hermoso libro.
Estos estudios terminaron de abrir mis ojos y abracé esta verdad gloriosa.
Siempre será recordado por mí con profunda gratitud. Lo que él dejó plasmado en mí fue su celo por guardar la sana doctrina, una doctrina que no puede ser adulterada por nada ni por nadie. Y esto lo aprendí bien. Han existido situaciones en las que me he tenido que Parar firme y decir: "No, yo aprendí y aprendí bien", y doy gracias a Dios por ello.
Mis palabras para la hermana Carol Figueroa, esposa de nuestro hermano y hoy, Pastor de la congregación de la Iglesia de Dios en Miami, para sus hijas y toda su familia, son: estamos orando por ustedes.
No hay una lágrima, hermana, que nuestro buen Dios no enjugue con sus manos consoladoras.
Y este es nuestro consuelo: saber que un día nos reuniremos con aquellos que amamos y que han partido con el Señor.
Que la gracia de Dios les abrace diariamente en su dolor.
A los hermanos de la congregación de Miami, que la vida y el ejemplo que dejó el pastor Alex Figueroa sean para ustedes, y para cada uno de nosotros que le conocimos un motivo más y una razón más para perseverar hasta el final y llegar en victoria, como nuestro siempre recordado hermano Alex Figueroa.
Reciban un abrazo en el amor cristiano de la congregación de la Iglesia de Dios en Banning, California, junto con su pastor, hermano Sergio Reyes, y su esposa, hermana Belén Durán Reyes.
Les amamos.
Atentamente, en el amor de Cristo,
Hermana Tere Alcalá de Durán.