04/26/2013
BIENVENIDOS LOS PROBLEMAS que te elevan la perspectiva. Mis hijos tienden a caminar dormidos hasta que chocan con un obstáculo que los bloquea. Si tú encuentras un problema que parece no tener una solución inmediata, tu reacción te puede llevar hacia arriba o hacia abajo. Puedes enfrentar la dificultad, dejar que te afecte al punto que sientas lástima de ti mismo lo cual te llevará hacia abajo, hacia un pozo de autocompasión. Pero también el problema puede ser como una escalera que te permita ascender y ver tu vida desde mi perspectiva. Vistos desde la altura, los obstáculos que te frustran son solo pequeños y pasajeros sufrimientos. Una vez que tu perspectiva se haya elevado podrás desentenderte del problema. Vuélvete, entonces, a mí y caminarás en la luz de mi Presencia.
Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
—2 Corintios 4.16–18
Dichosos los que saben aclamarte, SEÑOR y caminan a la luz de tu presencia.
—Salmo 89.15 (NVI)