04/19/2025
El Silencio del Cordero.
Mientras Jesús estaba en la tumba, su Espíritu obraba.
Primero, testificó a las almas de quienes no escucharon el mensaje de Noé: «Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad mu**to en la carne, pero vivificado por el Espíritu. Por medio de él también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo fueron desobedientes, cuando una vez esperaba la paciencia divina en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual unas pocas, es decir, ocho almas, fueron salvadas por agua». 1 Pedro 3:18-20
En segundo lugar, tomó las llaves del in****no y de la muerte: «Yo soy el que vivo, y estuve mu**to, y he aquí que vivo por los siglos de los siglos. Amén. Y tengo las llaves del Hades y de la muerte». Apocalipsis 1:18
En tercer lugar, liberó las almas de los creyentes del Antiguo Testamento, quienes creyeron en su venida, pero no pudieron llegar al cielo porque no se había derramado la sangre perfecta: “Por eso dice: “Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad y dio dones a los hombres”. (Ahora bien, esto de “ascendió”: ¿qué significa sino que también descendió primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió es también el que ascendió por encima de todos los cielos para llenarlo todo).” Efesios 4:8-10
Gracias a su muerte Se abrieron los sepulcros y ellos pudieron entrar al cielo: Y Jesús, clamando de nuevo a gran voz, entregó el espíritu. Entonces, he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron, y los sepulcros se abrieron; y muchos cuerpos de santos que habían dormido resucitaron; Y saliendo de los sepulcros, después de su resurrección, entraron en la santa ciudad y se aparecieron a muchos. Mateo 27:50-53.
Así que, aunque pienses que Él no está obrando por ti, recuerda que, incluso cuando todo parezca tranquilo y parezca que El está mu**to, Él está vivo y obra para salvarte y liberarte completamente del pecado y de la muerte.
El Estado Vivo.