22/05/2026
☀️ VIAJA CON LOS MISIONEROS, 22 DE MAYO ☀️
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a
Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado
y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados
por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.
Hechos 13:2-4 . RP 153.1
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¡Oh, cuánto necesitamos de la presencia divina! En nuestras oraciones debemos
implorar a Dios por el bautismo del Espíritu Santo. Las congregaciones deberían
juntarse especialmente con el propósito de pedirle a Dios que les ayude y
conceda sabiduría celestial, a fin de que el pueblo de Dios pueda saber cómo
planificar y ejecutar la obra. La feligresía debería orar especialmente para que
el Señor escoja a sus agentes y bautice con el Espíritu Santo a sus misioneros.
RP 153.2
Durante diez días los discípulos oraron antes de recibir la bendición
pentecostal. Necesitaron todo ese tiempo hasta llegar a comprender lo que
significa rogar con eficacia, cómo acercarse a Dios, confesar sus pecados y
humillarse delante de él, y de qué modo contemplar a Jesús por medio de la fe
para ser transformados a su imagen. Cuando recibieron la bendición, el Espíritu
Santo llenó todo el lugar de la reunión, e investidos de su poder salieron para
realizar una obra efectiva en favor del Maestro. RP 153.3
Deberíamos orar por su descenso con el mismo fervor con que lo hicieron los
discípulos en el día del Pentecostés. Si en su tiempo era necesario, hoy lo
necesitamos mucho más. Las tinieblas morales cubren la tierra como una mortaja
fúnebre. Todas las expresiones del engaño, tales como las doctrinas falsas, las
herejías y artimañas satánicas, están confundiendo la mente de la gente. Sin la
presencia del Espíritu y el poder de Dios, será en vano nuestra obra de
presentar la verdad a la gente. Necesitamos tener el Espíritu Santo para que nos
sostenga en este conflicto, “porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino
contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas
de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.
Efesios 6:12 . RP 153.4
Mientras esperamos y confiamos en Dios será imposible que nos derriben. Que cada
uno de nosotros, ministros y feligreses, podamos decir con Pablo: “Así que, yo
de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien
golpea el aire” (1 Corintios 9:26 ), sino con una fe
y esperanza santa, ansiosos de conquistar la corona.—The Home Missionary, 1 de
noviembre de 1893 . RP 153.5
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí n...