03/08/2026
Tema: La disciplina de la oración
Base bíblica: Hechos 3:1-10
La disciplina de la oración no consiste únicamente en orar cuando tenemos una necesidad, sino en desarrollar el hábito de buscar a Dios de manera constante y con fidelidad. Pedro y Juan tenían la costumbre de subir al templo a la hora establecida para orar. Aun siendo apóstoles y estando ocupados en la obra del Señor, comprendían que la comunión con Dios era una prioridad.
Fue precisamente en el camino hacia ese tiempo de oración cuando Dios les presentó la oportunidad de ser instrumentos de un milagro. El hombre cojo que pedía limosna recibió mucho más de lo que esperaba: recibió sanidad en el nombre de Jesucristo. Esto nos enseña que quienes perseveran en la oración están más sensibles a la dirección de Dios y disponibles para que Él obre a través de sus vidas.
La disciplina de la oración fortalece nuestra fe, nos acerca al Señor y nos prepara para servir a otros con poder y compasión. Una vida de oración constante no solo transforma nuestro corazón, sino que también puede convertirse en un canal de bendición para quienes nos rodean.