17/05/2026
El fragmento presenta el cierre del Evangelio según san Juan, donde Jesús invita a Pedro a centrarse en su propio seguimiento y misión pastoral, disipando cualquier rumor o distracción sobre el destino de los demás discípulos y reafirmando la veracidad de su testimonio escrito. Esta lectura se complementa de forma profunda con la catequesis del Papa Benedicto XVI, quien explica que la verdadera gloria de Cristo no radica en el poder terrenal, sino en su obediencia filial y en el acto supremo de amor en la cruz. De este modo, ambos textos nos recuerdan que la encarnación y el sacrificio pascual hacen que la presencia de Dios no sea un concepto abstracto, sino una realidad cercana, viva y comunitaria para cada uno de nosotros.