17/07/2026
La historia registra que UN DIA COMO HOY 16 de julio de 1974 fue consagrado el Templo expiatorio del Hospital La Divina Providencia, fue consagrado por el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis, Mons. Oscar Arnulfo Romero con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Carmen. El Hospital es dirigido por Religiosas Carmelitas. El 24 de marzo de 2021 por decreto #001/2021 del Arzobispado de San Salvador se realizó cambio de nombre de Capilla del Hospital La Divina Providencia al de «Capilla Martirial San Óscar Arnulfo Romero». FUENTE: FUENTE: Libro de Diamante de LPG, tomo II y Tania Primavera.
Segun su Diario personal, Mons. Romero asistio a 4 comunidades por el Dia de la Virgen:
“LUNES, 16 de julio de 1979
Día de la Virgen del Carmen. Mi primera misa la celebré en la iglesia de la Merced, exhortando a la cofradía del Carmen tan histórica, junto con la imagen coronada pontificalmente, mantener esta tradición, pero tratar de revestirla de espíritu nuevo, el nuevo espíritu de la Iglesia.
A las nueve de la mañana la solemne y tradicional misa en la iglesia del Carmen de Santa Tecla. La iglesia estaba completamente llena y el tema de mi predicación fue presentar a la Virgen como «modelo de la Iglesia»; motivo de la religiosidad nacional y ejemplo de nuestra unión con Dios y de nuestra unión con el prójimo; presentando que lo que estorba a la unión con Dios es el pecado y que todo cristiano tiene que luchar a muerte contra ese reino del demonio y contra las esclavitudes que de allí se producen.
Y comprometerse con los hombres desde la perspectiva de Dios, pero hasta la capacidad de dar la vida por Dios y por el prójimo.
En la iglesia de Concepción de Santa Tecla, continuamos la tradición de confirmaciones este día del Carmen; pero a diferencia de los años anteriores, hemos logrado un grupo muy bonito de niños mayores de ocho años, ya conscientes, para que preparados debidamente por su párroco y sus catequistas, recibieran la Sagrada Unción dentro de una Santa Misa.
Después, por la noche, en el Carmen de Colonia Roma, la celebración también de la misa y a continuación una linda procesión con lámparas parecía la procesión de antorchas de Lourdes, cantando el Ave María de Fátima, aplicado a la Virgen del Carmen. Felicité a los padres carmelitas y a los fieles de aquella parroquia, recordándoles que un pueblo devoto a la Virgen no puede perecer. Y rezamos la salve, les di mi bendición y nos despedimos felices a nuestras casas.” FIN