Ministerios un Refrigerio para el Alma

Ministerios un Refrigerio para el Alma organización sin fines de lucro que comunica las buenas nuevas del evangelio.

15/07/2022
20/02/2021

¡SOCORRO… SOMOS PADRES DE UN ADOLESCENTE!

Por Marcelo Laffitte

Solange, una hermana chilena de nuestro “face cristiano”, está conflictuada con la adolescencia de un hijo y le duele y la confunde que el chico ha comenzado a mostrar comportamientos extraños.

Nuestras tres nenas nos introdujeron en un complicado desafío durante la adolescencia ( o sea que a esto lo pasamos todos). Es una etapa crítica para nosotros los padres porque comenzamos a advertir algo que no pasaba hasta ese momento: no responden a nuestra autoridad. Comenzamos a sentir que los métodos educativos que practicábamos ya no funcionan. Con Hilda hemos llegado a desconcertarnos y hasta asustarnos por algunos comportamientos.

A los 12 o 13 años, cuando pegan el salto de la primaria a la secundaria, ellos viven un cambio muy fuerte en su trayectoria escolar. Pero ese es solo uno más de los muchos cambios que deberán afrontar en esa etapa de la vida donde se sentirán solos ante esas adaptaciones, donde pensarán que nadie los entiende y sus padres menos aún.

Los padres deben saber que prácticamente se les acaba una etapa en la que han sido muy felices en su papel de educadores. Les resultará difícil aceptar que su hijo o hija dejen de ser su “niño” o su “niña”. Ellos no alcanzan a “digerir” esta nueva conducta de su hijo al que hasta ahora no le importaba que decidieran por él, pero ahora él quiere tomar las riendas de sus elecciones.

Deben asumir también que comenzará un alejamiento progresivo con el adolescente. La realidad es que pertenecen a momentos históricos diferentes. Los padres querrán argumentar que ellos también fueron adolescentes y que saben del tema. Sin embargo la época que ellos vivieron su adolescencia tiene muy poco que ver con la actual. Ahora los cambios son muy rápidos. Lo importante será no vivir la adolescencia como un problema ya que se trata de una etapa que permitirá que los niños lleguen a ser adultos responsables. ¡Nuestras hijas lo son y qué hermoso es verlas tan maduras!

Para terminar algunos consejos prácticos: Algo importante: no corte las vías del diálogo. Demuéstrele que siempre estará con ellos para ayudarlos en lo que sea. Eso les hará mucho bien porque necesitan cariño y comprensión ( aunque no les agrada que los padres se lo demuestren delante de sus amigos). No tome como un rechazo personal que ellos quieran diferenciarse de los padres. Eso es normal. A pesar de todo la familia sigue siendo lo más importante para ellos.

Muchas peleas con ellos tienen que ver con temas tan sencillos como la ropa, la apariencia física o la decoración del cuarto personal. Sea flexible en estos temas aunque no los comprenda ni le gusten. Pero en otros temas importantes, como los amigos con los que sale, horarios de llegada a casa o los estudios, allí debe colocar límites claros. Trate de conocer y tratar a sus amistades También a los padres de ellos con los que será bueno hablar sobre esos cambios que están viviendo y hasta pueden elaborar pautas comunes para ayudarlos.

Pero no se angustie. Como padres debemos travesar esta etapa en la que Dios nos otorgará un plus de paciencia y mucha sabiduría en las páginas de Su Libro.

19/02/2021

19 de febrero

No somos Dios
Amy Boucher Pye
… se enalteció tu corazón, y dijiste: Yo soy un dios… (v. 2).
Ezequiel 28:1-10

Levítico 25
Marcos 1:23-45

En Mero cristianismo, C. S. Lewis recomendó hacernos algunas preguntas para averiguar si somos orgullosos: «¿Cuánto me disgusta que los demás me desdeñen, que no me tomen en cuenta, […] se crean superiores a mí o alardeen?». Lewis consideraba que el orgullo era un vicio de «suprema maldad» y la principal causa de desgracia en los hogares y las naciones. Lo llamó un «cáncer espiritual» que devora la posibilidad de tener amor, satisfacción e, incluso, sentido común.

El orgullo ha sido un problema siempre. A través del profeta Ezequiel, Dios advirtió al rey de Tiro contra el orgullo, y le dijo que desencadenaría su caída: «Por cuanto pusiste tu corazón como corazón de Dios, por tanto, he aquí yo traigo sobre ti extranjeros» (Ezequiel 28:6-7). Entonces, sabría que no era un dios, sino un mortal (v. 9).

Lo opuesto al orgullo es la humildad, la cual Lewis denominó una virtud que recibimos al conocer a Dios. Dijo que cuando nos relacionamos con Él, nos volvemos «deleitosamente humildes», aliviados por liberarnos de la insensatez de creernos dignos de algo.

Cuanto más adoremos a Dios, más lo conoceremos y más podremos humillarnos delante de Él. Que seamos de aquellos que aman y sirven con alegría y humildad.

Dios todopoderoso, ayúdame a disfrutar que me creaste como soy, sabiendo que eres grande y poderoso, y me amas.
¿Cómo respondiste la pregunta de Lewis sobre si eres orgulloso o no? ¿Te sorprendió? ¿Por qué sí o por qué no?
En tus manos está marcar

18/02/2021

LOS AMIGOS NO SE GASTAN…A MENOS QUE SE LOS USE

Por Hilda Laffitte

Esa frase del título no es una cita bíblica, pero cuanta verdad encierra.

Distintas situaciones me han obligado a vivir lejos de mis familiares. Fue por eso que los amigos han estado en un lugar muy especial de mi corazón. Muchas veces levanté los ojos al cielo para expresarle al Señor: “¡Gracias por haber inventado la amistad!”

Y en este ejercicio de practicar la amistad he ido aprendiendo algunos principios. Aprendí, por ejemplo, que para cuidar una amistad necesitamos cinco cosas muy sencillas:

1.-En primer lugar precisamos MEMORIA. Sí, debemos recordar siempre a aquel amigo o amiga, aunque hoy vivamos lejos de él, porque en algún momento nos consoló, nos hospedó, nos animó o nos amó. (Prov. 27:10).

2.- En segundo lugar necesitamos PRUDENCIA. Si amamos a un amigo respetémoslo. No invadamos su privacidad, recordemos sus horarios para no molestarlo; no creamos que ser amigos nos da derechos absolutos sobre su vida.

3.- Es fundamental tener TRANSPARENCIA. No entiendo la amistad sin una confianza plena. Todo tiene que estar sobre la mesa. No puede haber ocultamientos (“No, esto mejor no se lo cuento”). Yo creo en la amistad “a corazón abierto” (“…pero os he llamado amigos porque todas las cosas que oí de mi padre, os las he dado a conocer” Juan 15:15).

4.- Precisamos HUMILDAD. ¿Para qué? Para poder pedir perdón cada vez que nos equivoquemos (que en mi caso son muchas). Y amplitud de corazón para saber perdonar.

Y, por último, un ingrediente sencillo pero muy importante para ser verdaderamente amigos es la GENEROSIDAD. El que ama a un amigo no tiene expectativas de recibir sino más bien de dar. Esto implica tiempo, afecto, oraciones, dinero, consejos…

Quiero terminar con una frase que me encanta: “Colmado de felicidad o de sufrimiento, el corazón tiene necesidad de compartir. Porque la alegría compartida es doble alegría, y el dolor compartido es la mitad del dolor”

¡Gracias Señor por haber inventado la amistad! ¡Ayúdame a cuidarla, no a usarla!

18/02/2021

18 de febrero

Acuérdate de cantar
Patricia Raybon
… es bueno cantar salmos a nuestro Dios… (v. 1).
Salmo 147:1-7

Levítico 23–24
Marcos 1:1-22

Nancy Gustafson, una cantante de ópera retirada, quedó devastada cuando visitó a su madre y la vio deteriorarse por demencia senil. Apenas la conocía y casi no hablaba. Después de visitarla varias veces, Nancy tuvo una idea: comenzó a cantarle. Los ojos de su madre se encendieron y empezó a cantar también… ¡durante 20 minutos! Luego, sonriendo y en broma, la mamá le dijo que eran «¡La familia de cantantes Gustafson!». Algunos terapistas sostienen que la música —y los «himnos tradicionales»— tiene poder para evocar recuerdos perdidos, levantar el ánimo, reducir caídas y disminuir la necesidad de sedantes.

Se está investigando más sobre el vínculo entre la música y la memoria. No obstante, la Biblia revela que el gozo que produce cantar es un don de Dios… y que es real: «es bueno cantar salmos a nuestro Dios; porque suave y hermosa es la alabanza» (Salmo 147:1).

El pueblo de Dios es incentivado a elevar su voz en cánticos de alabanza a Él: «Cantad salmos al Señor, porque ha hecho cosas magníficas» (Isaías 12:5). «Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en el Señor» (Salmo 40:3). Cantar nos inspira a nosotros y a aquellos que quieren escuchar. Recordemos que nuestro Dios es grande y digno de alabanza.

Dios, gracias por la belleza y el poder del canto.
¿Qué papel tiene el canto en tu vida? ¿Cómo puedes hacerte tiempo para cantar canciones de alabanza con quienes tienen problemas de memoria?

16/02/2021

16 de febrero

Pensar distinto
Winn Collier
No os conforméis a este siglo… (v. 2).
Romanos 12:1-3

Levítico 19–20
Mateo 27:51-66

Un verano, durante la universidad, pasé bastante tiempo en Venezuela. La comida era espectacular; la gente, encantadora; y el clima y la hospitalidad, maravillosos. Sin embargo, a los dos días, me di cuenta de que mis nuevos amigos no administraban el tiempo como yo. Si planeábamos almorzar a las 12, eso significaba entre las 12 y la 1 de la tarde. Lo mismo para las reuniones o los viajes: los horarios eran aproximados, sin puntualidad. Descubrí que mi idea de «estar a horario» era una cuestión netamente cultural.

Todos somos moldeados por los valores culturales que nos rodean, aun sin saberlo. Pablo llama a esta influencia el «siglo» (Romanos 12:2), en referencia a las maneras de pensar que impregnan nuestra existencia; suposiciones incuestionables e ideales directivos que se nos transmiten por el simple hecho de vivir en un lugar y tiempo particulares.

Pablo nos advierte a no conformarnos a los patrones de este mundo. Más bien, debemos ser «[transformados] por medio de la renovación de [nuestro] entendimiento» (v. 2). En lugar de adoptar pasivamente las formas de pensar y las creencias que nos envuelven, somos llamados a poner en práctica los pensamientos de Dios y entender su «buena voluntad […], agradable y perfecta» (v. 2). Sigamos al Señor en lugar de a otra voz.

Dios, ayúdame a tener tu mentalidad en todo.
¿Cómo describirías los valores y las premisas que te rodean? ¿Qué sería para ti no conformarte a este mundo y seguir las enseñanzas de Jesús?

15/02/2021

15 de febrero

El vivo retrato
Xochitl Dixon
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación (v. 15).
Colosenses 1:15-23

Levítico 17–18
Mateo 27:27-50

Durante una salida, nos encontramos con una mujer que conocía a la familia de mi esposo desde que él era niño. Miró primero a Alan y después a nuestro hijo Xavier, y dijo: «Es el vivo retrato de su papá. Esos ojos, esa sonrisa. Sip. Igual a él». Mientras disfrutaba de reconocer semejante parecido entre padre e hijo, incluso observó similitudes en sus personalidades. De todos modos, aunque son parecidos, mi hijo no refleja exactamente a su padre.

Hay solo un Hijo —Jesús— que refleja completamente a su Padre. Cristo es «la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación» (Colosenses 1:15). En Él, por Él y para Él todas las cosas fueron creadas (v. 16). «Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten» (v. 17).

Podemos pasar tiempo en oración y estudiando la Biblia, descubriendo el carácter del Padre al mirar a Jesús: Dios encarnado. Él nos invita a ver su amor en acción al analizar cómo interactúa con otros en las Escrituras y en nuestra vida diaria. Cuando aceptamos a Cristo como nuestro Salvador y recibimos el don del Espíritu Santo, podemos conocer y confiar más en nuestro Padre amoroso. Él nos transforma para reflejar su carácter.

¡Qué alegría sería que otros dijeran que somos el vivo retrato de Jesús!

Señor Jesús, ¡ayúdame a conocerte mejor para parecerme más a ti!
¿Qué rasgo del carácter de Jesús has cultivado en tu vida el último año? ¿Cuál te gustaría desarrollar durante el año próximo?

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San Ramón, Mejicanos
San Salvador

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