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28/05/2026

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Reflexión diaria 🙏
28/05/2026

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¡AL USAR EL TALENTO TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE AGRADAR A DIOS!Mt 25:23 “Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre...
28/05/2026

¡AL USAR EL TALENTO TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE AGRADAR A DIOS!
Mt 25:23 “Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.

Jesús nos confronta con la parábola de los talentos, donde cada personaje recibe dones, oportunidades y responsabilidades para administrarlos en favor del Reino. El siervo que enterró su talento representa a quienes, por miedo, comodidad o indiferencia, esconden lo que Dios les dio en lugar de multiplicarlo. El problema fue miedo y negligencia, porque el siervo no perdió el talento, pero tampoco lo usó. Mt. 25:29 “Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado”.

La respuesta del Señor es no basta con “guardar” lo que Dios nos dio, Él espera fruto, obediencia y multiplicación, así la advertencia es que enterrar el talento es igual a desperdiciar la oportunidad de dejar un legado eterno, es decir que identificar nuestros talentos y dones que Dios nos los confió son para servir, no para esconderlos. Mt 25:27 “Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses”.

Edificador, ¿a qué nos desafía este pasaje de la Escritura? A romper con el miedo, porque el temor paraliza, pero la fe activa, es decir porque multiplicar lo recibido es obedecer porque implica producir fruto. ¡Enterrar el talento es perder la oportunidad de agradar a Dios!

El problema de muchos cristianos no es la falta de recursos, sino el miedo y la negligencia. El Señor lo confronta con palabras duras: “Siervo malo y negligente”, la enseñanza es clara: Dios no nos entrega talentos para que los escondamos, sino para que los multipliquemos en servicio, obediencia y fruto eterno. Mt. 25:26 “Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí”.

La Biblia nos muestra ejemplos sobre “enterrar” lo que Dios nos da, es desperdiciar la oportunidad de agradarlo, por ejemplo: El joven rico se entristeció porque no quiso soltar sus bienes para seguir a Cristo, en contraste, Pedro dejó sus redes y obedeció al llamado, convirtiéndose en pescador de hombres. La diferencia entre ambos es la respuesta, uno enterró su oportunidad, el otro la multiplicó en obediencia agradando a Dios. Mt 4:19 “Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres”.

Edificador, la pregunta para ti es: ¿qué respuesta le darás a Cristo cuando te pida cuentas de lo que te confió? ¿Le mostrarás talentos enterrados por miedo, o frutos abundantes por obediencia? Enterrar los talentos es desobediencia, mientras que usarlos en obediencia es honrar a Cristo y multiplicar su Reino, esto es un llamado a reflexionar sobre la responsabilidad personal y congregacional de poner en acción lo que Dios nos ha confiado.

Este “desayuno espiritual” es una invitación a renunciar al miedo y la negligencia, y a vivir en obediencia activa para multiplicar lo que Dios nos confió. ¿Qué disciplina divina estoy experimentando por resistirme a obedecer?

Algunos piensan como el siervo que enterró su talento, que bastaba con devolver lo mismo que recibió, pero Cristo dejó claro que la negligencia y el miedo no son excusas aceptables. ¿Qué respuesta le daremos a Cristo? ¿Le mostraremos talentos enterrados por temor, o frutos abundantes por obediencia?

La iglesia de Cristo no puede vivir escondiendo lo que ha recibido, cada talento enterrado es una oportunidad perdida, cada don oculto es un legado desperdiciado. Pero cada talento usado en obediencia es una semilla que florece en generaciones, un fruto que glorifica al Padre, un legado que permanece para siempre.

Porque el día vendrá en que el Señor pedirá cuentas, y nuestra respuesta determinará si somos llamados “siervos fieles” o “siervos negligentes”. Que nuestra respuesta sea fruto, obediencia y legado eterno, porque...

¡AL USAR EL TALENTO TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE AGRADAR A DIOS!

Desayuno espiritual #3494 ​28-05-2026
Por: Pastor José Luis Blanco y Donlucas.

¿Y SI DIOS ELIJE A TUS HIJOS PARA IMPACTAR ESTA GENERACIÓN?Rom. 10:14 “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han ...
27/05/2026

¿Y SI DIOS ELIJE A TUS HIJOS PARA IMPACTAR ESTA GENERACIÓN?
Rom. 10:14 “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?”

Existen algunos hogares donde los líderes de la casa no siempre ejercen su función sacerdotal, incluso algunos padres piensan que educar espiritualmente a sus hijos no es función de ellos, sino del pastor o de la iglesia donde asisten, es decir el sacerdote del hogar no asume su responsabilidad y el argumento es: estamos en una época donde el tiempo “escasea”. Deut 6:6-7 “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes”.

¿Qué sucederá cuando nuestros hijos sean llamados por Dios y no sepan cómo responder a Su llamado? Simplemente mientras los padres no les enseñen la Palabra y guarden silencio frente a sus hijos, ellos los mirarán buscando dirección, consejo, ejemplo, pero no hay “tiempo” y muy pronto el silencio se convierte en vacío, y el vacío en confusión. Así que cuando Dios llama a nuestros hijos huyen de su llamado y no obedecen y las generaciones que vienen detrás quedan sin voz, sin guía, sin fe. Hb 10:16 “Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré”.

Edificador, el apóstol Pablo nos confronta con las nuevas generaciones: ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? La pregunta es clara para nosotros, porque si callamos, ¿quién hablará? Si nosotros huimos, ¿quién obedecerá? Si nosotros nos escondemos: ¿qué legado quedará si nunca “tenemos tiempo” para instruir a nuestros hijos para cuando venga su llamado? Rom 10:15 “¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!”

Algunos pensamos que el llamado es para otros y no para nosotros, ni para nuestros hijos. Existe una generación que huye del llamado de Dios, y si no “oyen” a Dios estamos dejando generaciones sin dirección, el silencio de nuestra desobediencia se convierte en vacío para nuestros hijos, para la iglesia en general, y para la comunidad, es decir para nuestras próximas generaciones. Jonás huyó y puso en riesgo la vida de otros. Israel endureció su corazón y dejó tras de sí generaciones marcadas por la idolatría, ese es el legado de la huida, confusión, vacío y pérdida. Hb 3:15 entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación”.

Edificador, cuando obedecemos, dejamos huellas de vida eterna. Isaías respondió: “Heme aquí, envíame a mí”, y su obediencia sigue hablando hasta hoy. Pedro y Juan decidieron obedecer a Dios antes que a los hombres y su legado fue una iglesia encendida por el Espíritu. Hoy el Señor nos llama a decidir qué legado queremos dejar: ¿El silencio de la huida o la voz de la obediencia? ¿El vacío de la desobediencia o la plenitud de la fe?

Por eso, como padres y sacerdotes de nuestras familias debemos hablarles a nuestros hijos del llamado potencial para sus vidas, y estar alertas para que aprendan a “oír” la voz de Dios y no suceda como le aconteció a Samuel el profeta que, aunque vivía en el templo “no conocía la voz de Dios” porque escaseaba la Palabra, y mucho menos entendía su llamado. 1 Sam 3:1 “El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia”.

Iglesia no debemos huir al llamado de Dios y nuestra descendencia debe estar preparada para ejercer su llamado, no dejaremos que el miedo o la comodidad nos roben la obediencia, así dejaremos un legado de fe, de palabra, de obediencia apasionada.

Amado hermano necesitamos prepararnos, porque...

¿Y SI DIOS ELIJE A TUS HIJOS PARA IMPACTAR ESTA GENERACIÓN?

Desayuno espiritual #3493 ​27-05-2026
Por: Pastor José Luis Blanco y Donlucas.

26/05/2026

Dios no te creó para estar solo🔥🏠❤️

Te esperamos en edificadores😉

Que Dios guarde en completa paz los corazones de la familia. 🙏🏻✨
26/05/2026

Que Dios guarde en completa paz los corazones de la familia. 🙏🏻✨

¡CRISTIANO Y ADORADOR, PERO ENVIDIOSO!Sal 73:12 “He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas”....
26/05/2026

¡CRISTIANO Y ADORADOR, PERO ENVIDIOSO!
Sal 73:12 “He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas”.

Asaf observa a los impíos prosperar, ve sus riquezas aumentar, sus vidas parecer tranquilas, mientras él, fiel al Señor, enfrenta pruebas y disciplina y poco a poco, su corazón comienza a tambalear, sus pensamientos se llenan de dudas y pregunta como algunos “cristianos”: ¿Vale la pena servir a Dios? ¿No es en vano mantener limpio el corazón? Sal 73:13 “Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia”.

Asaf un hombre que había dedicado su vida a servir en la casa de Dios, su voz dirige cánticos, sus manos levantan alabanzas, su corazón parece entregado al Señor. Ese hombre es un levita escogido por David para guiar la adoración del pueblo y sin embargo, detrás de su ministerio se esconde una lucha silenciosa, la envidia y la comparación. ¿Descubres que, al entrar a las redes sociales, te quedas con un poco de envidia y comparación? Sal 73:14 “Pues he sido azotado todo el día, Y castigado todas las mañanas”.

Edificador, ese momento es crucial, porque Asaf se convierte en un reflejo de muchos creyentes que, al perder la perspectiva divina, caen en el fracaso espiritual, ya que su falta de sabiduría lo lleva a conclusiones erróneas, a un estado de amargura y confusión. Él mismo confiesa lo que sentía internamente. Sal 73:22 “Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti”.

Pero la historia no termina allí, cuando Asaf entra en el santuario, cuando vuelve a la presencia de Dios, la sabiduría ilumina su entendimiento y comprende que la prosperidad de los impíos es pasajera y que la verdadera riqueza está en la comunión con el Señor. Sal 73:17 “Hasta que, entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos”.

La vida de Asaf nos recuerda que incluso nosotros como los líderes espirituales podemos fracasar si dejamos de mirar con los ojos de la sabiduría divina. La experiencia de Asaf debe ser un espejo para nosotros. ¿cuántas veces hemos dudado del valor de servir a Dios al ver la aparente prosperidad de quienes no le temen? La sabiduría que proviene de la presencia del Señor es la única que puede transformar nuestra perspectiva y sostener nuestra fe. ¿Estamos buscando la sabiduría que viene de lo alto o me conformo con la sabiduría humana?

La historia de Asaf nos recuerda que incluso los hombres escogidos por Dios pueden perder el rumbo cuando dejan de mirar con los ojos de la sabiduría divina. Él, un levita llamado a dirigir la adoración se dejó atrapar por la envidia y la comparación. Sus pies casi resbalaron, su corazón se llenó de amargura, y llegó a pensar que servir a Dios era en vano. Edificador, ese fue su fracaso, confiar en su propio entendimiento y no en la sabiduría que viene de lo alto.

Pero cuando Asaf entró en el santuario, todo cambió. Allí, en la presencia del Señor, la sabiduría iluminó su mente y transformó su perspectiva. Comprendió que la prosperidad de los impíos es pasajera, que la comunión con Dios es la verdadera riqueza, y que solo en Él hay fortaleza y porción eterna.

Hoy, la vida de Asaf nos desafía a no repetir su error, nos invita a reconocer que sin la sabiduría divina somos como bestias sin entendimiento, pero que con ella podemos caminar firmes, con visión clara y con fe renovada. La sabiduría de Dios no solo nos libra de la confusión, sino que nos guía a decisiones que honran al Señor y nos sostienen en medio de las pruebas.

Que este “desayuno espiritual” nos lleve a un compromiso, y es buscar cada día la sabiduría en la presencia de Dios, valorar más lo eterno que lo temporal, y declarar con convicción que nuestra porción y fortaleza es el Señor. Así, lo que fue un fracaso momentáneo en Asaf se convierte en una lección eterna para nosotros, la sabiduría de Dios es indispensable para vivir en victoria.

Evitemos ser un…

¡CRISTIANO Y ADORADOR, PERO ENVIDIOSO!

Desayuno espiritual #3492 ​26-05-2026
Por: Pastor José Luis Blanco y Donlucas.

¿NUESTRA ADORACIÓN A DIOS ES CONGRUENTE CON NUESTRO ACTUAR?Amós 5:22 “Y si me ofreciereis vuestros holocaustos y vuestra...
25/05/2026

¿NUESTRA ADORACIÓN A DIOS ES CONGRUENTE CON NUESTRO ACTUAR?
Amós 5:22 “Y si me ofreciereis vuestros holocaustos y vuestras ofrendas, no los recibiré, ni miraré a las ofrendas de paz de vuestros animales engordados”.

Todo cristiano creo yo, salimos a congregarnos cada día que corresponde y nos reunirnos con la iglesia y todos los creyentes entramos al templo con nuestro corazón dispuesto a adorar, levantamos nuestras manos, cantamos con fervor, oramos con sinceridad, pero paradójicamente al salir, pasamos frente a un necesitado, e ignoramos que requiere apoyo, y no nos involucramos en las necesidades de la comunidad. ¿Podríamos decir que esa adoración fue completa? Es decir: ¿Nuestra adoración a Dios es congruente con nuestro actuar? Amós 5:21 “Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas”.

Edificador, la Biblia nos enseña que la verdadera adoración no se limita a un canto o a una oración, sino que se extiende a la manera en que servimos. Servir es transformar la fe en acción, es convertir la gratitud en gestos concretos, es hacer visible el amor de Dios en lo cotidiano, porque cuando ayudamos a un hermano, cuando damos nuestro tiempo en la obra, cuando extendemos la mano al necesitado, estamos levantando un altar invisible delante del Señor. ¿Estamos más preocupados por la excelencia de nuestros cantos que por la excelencia de nuestro servicio? Amós 5:23 “Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos”.

El servicio, entonces, no es una tarea secundaria ni un simple voluntariado, es un acto de culto, es reconocer que Dios merece nuestra entrega total, no solo en palabras, sino en acciones, en otras palabras, es comprender que la madurez espiritual se mide no por cuánto sabemos, sino también por cuánto servimos.

Amado edificador, así, cuando servimos con amor, humildad y gratitud, estamos diciendo con nuestras vidas, Señor, toda mi existencia es tuya, y mi servicio es mi adoración. Servir es adorar, porque cada vez que extiendes tu mano al necesitado, cada vez que dedicas tu tiempo a la obra, cada vez que entregas tus dones para edificar a otros, estás levantando un altar invisible delante del Señor. ¿Es nuestro servicio un sacrificio vivo que agrada a Dios, o sólo una rutina religiosa?

La adoración no se debe limitar a un canto, ni a una oración, se debe convertir en vida, cuando el corazón se rinde y las manos se ocupan en amar, el servicio es la manera en que la fe se hace visible, en que la gratitud se convierte en acción, en que el amor de Dios se traduce en gestos intencionados y concretos. ¿Qué revela nuestro servicio acerca de la autenticidad de nuestra adoración? Heb 13:16 “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios”.

Jesús nos mostró que el camino de la verdadera grandeza es el servicio, no sólo lavó pies, sanó enfermos, alimentó multitudes, sino finalmente entregó su vida y cada acto fue adoración al Padre, ahora nos llama a seguir sus pasos, a entender que la madurez espiritual no se mide por cuánto sabemos, sino por cuánto servimos.

Hoy, el Señor nos invita a transformar cada ministerio, cada ayuda, cada gesto de amor en un acto consciente de adoración. Que cuando sirvamos, lo hagamos con gozo, con humildad, con gratitud, sabiendo que estamos diciendo con nuestras vidas, Señor, mi servicio es mi culto para ti, mi entrega es mi adoración. Hb. 13:15 “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”.

Servir no es simplemente hacer tareas, ni llenar espacios en la iglesia, ni cumplir con un deber. Que esta verdad nos lleve a una decisión firme, no separar nunca más la adoración del servicio, porque en Cristo ambos son uno y que cada acción que hagamos sea un eco de nuestra adoración al Dios infinito.

Preguntémonos…
¿NUESTRA ADORACIÓN A DIOS ES CONGRUENTE CON NUESTRO ACTUAR?

Desayuno espiritual #3491 ​25-05-2026
Por: Pastor José Luis Blanco y Donlucas.

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Aven. Washington #83 Y Final Calle Izalco
San Salvador
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Martes 08:00 - 17:00
Miércoles 08:00 - 17:00
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