26/05/2026
Rapsodia de Realidades
Por Pastor Chris Oyakhilome
Martes 26 de mayo
ERES UN ÉXITO
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. (JOSUÉ 1:8)
Una semilla de naranja podrá parecer pequeña e irrelevante, pero contiene todo el potencial para producir un árbol que a su vez dará muchísimas frutas, cada una de ellas con múltiples semillas en su interior. Todo lo que ese árbol puede llegar a ser está contenido en la semilla. La semilla no necesita ‘convertirse’ en una naranja; ya lo es. Lo que requiere es el entorno apropiado para manifestar todo lo que lleva dentro.
Si esa semilla de naranja tuviera boca, y dijera: “yo soy una naranja”, habría quién le respondería, diciendo: “no te pareces para nada a una naranja, deja de jactarte de ello”. Pero esa semilla no estaría mintiendo, ni jactándose de algo falso, pues contiene toda la naturaleza del naranjo. Ponla en el lugar correcto, y verás.
Así es cómo me veía yo cuando aún era un adolescente. Descubrí que yo sería un éxito por siempre gracias a la simiente de la vida eterna de Dios en mí. Así, comencé a proclamarlo, e incluso empecé a organizar seminarios titulados “éxito en la vida”. Yo afirmaba “soy un éxito”, y la gente se maravillaba, diciendo “¿de qué está hablando?”. Pero yo sabía muy bien lo que estaba diciendo. No afirmaba tal cosa porque ya hubiese logrado con éxito todo lo que estaba llamado a hacer. Lo decía porque comprendía lo que había en mí. Así es la vida que Cristo nos ha dado. Eres un éxito en la vida. Quienes no te conozcan podrán querer contradecirte, porque no comprenden tu verdadera identidad. No comprenden la obra de Dios en tu vida.
Eres hechura de Dios, creado en Cristo Jesús para una vida de victoria, gloria y excelencia (Efesios 2:10). La Palabra declara que en todo lo que haces prosperas (Salmos 1:3). Permanece en la Palabra, vive en coherencia con tu identidad, y verás cómo lo que Dios ha puesto en ti se manifestará.
ORACIÓN
Querido Padre, gracias por la verdad de la Palabra que revela mi identidad. Yo vivo siendo consciente de la victoria y del éxito, manifestando las realidades de Cristo en mi vida. Mi fe prevalece, y los frutos de mi vida son el reflejo de tu gloria y justicia en mi espíritu, en el Nombre de Jesús. Amén.