Emaus San Juan Bautista

Emaus San Juan Bautista Emaús, es un ministerio Cristocéntrico y Católico. Se basa en el Evangelio de Lucas, capítulo 24, versículos del 13 al 35: "En camino a Emaús".

Emaús no es un movimiento, sino un apostolado parroquial impulsado por laicos de la comunidad, de acuerdo con el movimiento de la nueva evangelización que implica a los laicos en la Iglesia. Emaús cuenta con el acompañamiento espiritual de los Sacerdotes y Obispo nuestra Pre Catedral (San Juan Bautista). Nuestra finalidad es llevar almas al encuentro con Cristo. Emaús supone una renovación espiritual basada en la lectura del Evangelio de San Lucas 24, 13-35.

Hoy celebramos a San Juan Bautista Rossi, el santo que dedicó su vida a acercar el perdón y la misericordia de Dios a qu...
23/05/2026

Hoy celebramos a San Juan Bautista Rossi, el santo que dedicó su vida a acercar el perdón y la misericordia de Dios a quienes más lo necesitaban. Sacerdote italiano nacido en 1698, entendió su misión como un llamado constante a reconciliar a las almas con Dios, especialmente a través del sacramento de la confesión.

Conocido por su amabilidad, paciencia y cercanía, San Juan Bautista Rossi pasó largas horas en el confesionario escuchando y acompañando a cada persona que buscaba comenzar de nuevo. Para él, la confesión era mucho más que un sacramento: era una oportunidad para sanar el alma, recuperar la esperanza y reencontrarse con el amor de Dios.

También dedicó gran parte de su vida a servir a los pobres, enfermos, presos y abandonados. El Papa Benedicto XIV le encomendó la atención de un albergue para personas desamparadas, donde combinó la ayuda material con la enseñanza del Evangelio y el catecismo.

El santo solía decir: “Es increíble el gran bien que se puede hacer en la confesión”, convencido de que nadie está lejos de la misericordia divina. Su vida fue un ejemplo de humildad, entrega y total desapego de los bienes materiales.

San Juan Bautista Rossi murió el 23 de mayo de 1764, siendo un pobre entre los pobres, pero dejando una huella inmensa de caridad y servicio. Hoy su testimonio nos invita a confiar en el perdón de Dios y a vivir con un corazón abierto a los demás. 🙏

23/05/2026

Evangelio y lecturas de hoy
23 mayo

Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (28,16-20.30-31):

Cuando llegamos a Roma, le permitieron a Pablo vivir por su cuenta en una casa, con un soldado que lo vigilase.
Tres días después, convocó a los judíos principales; cuando se reunieron, les dijo: «Hermanos, estoy aquí preso sin haber hecho nada contra el pueblo ni las tradiciones de nuestros padres; en Jerusalén me entregaron a los romanos. Me interrogaron y querían ponerme en libertad, porque no encontraban nada que mereciera la muerte; pero, como los judíos se oponían, tuve que apelar al César; aunque no es que tenga intención de acusar a mi pueblo. Por este motivo he querido veros y hablar con vosotros; pues por la esperanza de Israel llevo encima estas cadenas.» Vivió allí dos años enteros a su propia costa, recibiendo a todos los que acudían, predicándoles el reino de Dios y enseñando lo que se refiere al Señor Jesucristo con toda libertad, sin estorbos.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 10,4.5.7

R/. Los buenos verán tu rostro, Señor

El Señor está en su templo santo,
el Señor tiene su trono en el cielo;
sus ojos están observando,
sus pupilas examinan a los hombres. R/.

El Señor examina a inocentes y culpables,
y al que ama la violencia él lo odia.
Porque el Señor es justo y ama la justicia:
los buenos verán su rostro. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (21,20-25):

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús tanto amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?»
Al verlo, Pedro dice a Jesús: «Señor, y éste ¿qué?»
Jesús le contesta: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme.»
Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?» Éste es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que los libros no cabrían ni en todo el mundo.

Palabra del Señor

22/05/2026

Pentecostés celebra la venida del Espíritu Santo, Tercera Persona de la Santísima Trinidad, cincuenta días después de la Resurrección. Con esta solemnidad culmina el tiempo pascual y la Iglesia recuerda el momento en que los Apóstoles recibieron la fuerza para anunciar el Evangelio al mundo.

La Sagrada Escritura muestra que el Espíritu Santo concedió dones que transformaron a los discípulos y los impulsaron a la misión. Estos dones, presentes también hoy, sostienen la vida cristiana y fortalecen el camino hacia la santidad en medio de los desafíos cotidianos.

Como explica Mons. José Ignacio Munilla, los dones del Espíritu Santo son disposiciones permanentes que nos hacen dóciles a su acción. No dependen solo del esfuerzo humano: son gracia de Dios que eleva el alma y la conduce con mayor plenitud hacia la vida moral y espiritual.

Consejo:
Nos ayuda a discernir entre el bien y el mal.

Sabiduría:
Nos permite ver el mundo desde la perspectiva de Dios.

Piedad:
Nos impulsa a amar a Dios y a obedecer sus mandamientos por amor.

Fortaleza:
Nos ayuda a superar las dificultades con fe.

Ciencia:
Nos permite descubrir la voluntad de Dios en todas las cosas.

Entendimiento:
Nos ayuda a comprender con mayor claridad los misterios de la fe.

Temor de Dios:
Nos mueve a huir del pecado y a elegir agradar a Dios.

Cada 22 de mayo, la Iglesia Católica celebra a Santa Rita de Casia, una de las santas más queridas por los fieles. Su no...
22/05/2026

Cada 22 de mayo, la Iglesia Católica celebra a Santa Rita de Casia, una de las santas más queridas por los fieles. Su nombre original fue Margherita, del que deriva “Rita”, apelativo que hoy evoca amor a Cristo, esperanza en medio del dolor y la ternura de Dios hacia quienes sufren.

Rita deseó desde joven consagrarse a Dios, pero por obediencia aceptó un matrimonio difícil con un esposo violento. En medio del sufrimiento, respondió con oración, paciencia y caridad, logrando su conversión. Por este testimonio heroico es conocida como la santa de los imposibles.

Nacida en 1381 en Roccaporena, Italia, en un contexto de violencia y corrupción, vivió en pobreza y sin educación formal. Sin embargo, con gracia divina aprendió a leer. Como esposa, buscó santificar su hogar, incluso frente al mal carácter de su marido, confiando siempre en Dios.

Tras la conversión de su esposo y su posterior as*****to, sus hijos quisieron vengarse. Rita, con fe profunda, pidió a Dios que evitara su condenación. Ambos murieron poco después por enfermedad. Años más tarde, logró ingresar al convento agustino tras una experiencia mística extraordinaria.

En el monasterio, vivió grandes pruebas y recibió los estigmas de la Pasión, incluida una dolorosa herida en la frente. Murió en 1457 y su cuerpo permanece incorrupto. Santa Rita es hoy patrona de las causas imposibles y de quienes atraviesan graves necesidades.

Lee más sobre Santa Rita de Casia aquí:
👉 https://ow.ly/7WIj50Z378P

22/05/2026

ORACIÓN DEL DÍA.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Señor Jesús, hoy me pongo en tu presencia con el corazón abierto, como Pedro junto al lago, escuchando de nuevo tu voz que pregunta con ternura y con verdad: "¿Me amas?". Y yo también quiero responderte, Señor, aunque mi amor sea pequeño, aunque a veces sea frágil, aunque tantas veces te falle. Quiero decirte desde lo más profundo de mi alma: sí, Señor, Tú sabes que te quiero.

Tú conoces mi vida entera. Conoces mis momentos de fidelidad, pero también mis negaciones, mis miedos, mis cansancios y mis heridas. Tú sabes cuándo he querido seguirte de verdad, y sabes también cuándo he buscado mis propios caminos. Sin embargo, no me rechazas, no me humillas, no me apartas de tu lado, sino que vuelves a mirarme con amor y me preguntas otra vez: "¿Me amas?". Gracias, Señor, porque tu amor es más grande que mis caídas y tu misericordia siempre me da una nueva oportunidad.

Jesús, enséñame a amarte no solo con palabras, sino con hechos. Que mi amor por Ti se note en mi manera de vivir, en mi paciencia, en mi servicio, en mi compasión, en mi entrega a los demás. Tú le dijiste a Pedro: "Apacienta mis corderos, pastorea mis ovejas". Hoy también me recuerdas que quien te ama de verdad cuida a sus hermanos, consuela al que sufre, acompaña al que está solo, levanta al que ha caído y sirve sin buscar reconocimiento. Hazme, Señor, un instrumento de tu amor.

Dame un corazón de pastor, un corazón atento, humilde y generoso. Que no viva encerrado en mí mismo, sino disponible para amar, para escuchar, para ayudar y para perdonar. Que sepa cuidar a los que me has confiado: mi familia, mis amigos, mi comunidad, las personas que pones en mi camino cada día. Que nunca me canse de hacer el bien.

Y cuando llegue el momento de la cruz, cuando seguirte implique renuncia, dolor, silencio o entrega, dame valentía. Tú le dijiste a Pedro que un día otro lo llevaría a donde no quisiera, y después le dijiste simplemente: "Sígueme". Señor, yo también quiero seguirte, no solo cuando el camino es claro y alegre, sino también cuando cuesta, cuando no entiendo, cuando tengo miedo. Sostén mi fe para que no retroceda.

Hoy te entrego mi vida, mis fuerzas, mis luchas y mi futuro. Tú lo sabes todo, Señor; Tú bien sabes que te quiero. Purifica ese amor, fortalécelo y hazlo fiel hasta el final. Que cada día de mi vida sea una respuesta sincera a tu llamado. Y que, al escucharte decir "Sígueme", yo tenga siempre la gracia de responderte con confianza, con amor y con entrega total.

Amén.

Anónimo.
Hno. Emaús retiro XLII. San Juan Bautista.

22/05/2026

Evangelio y lecturas de hoy
22 mayo

Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (25,13-21):

En aquellos días, el rey Agripa llegó a Cesarea con Berenice para cumplimentar a Festo, y se entretuvieron allí bastantes días.
Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: «Tengo aquí un preso, que ha dejado Félix; cuando fui a Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos judíos presentaron acusación contra él, pidiendo su condena. Les respondí que no es costumbre romana ceder a un hombre por las buenas; primero el acusado tiene que carearse con sus acusadores, para que tenga ocasión de defenderse. Vinieron conmigo a Cesarea, y yo, sin dar largas al asunto, al día siguiente me senté en el tribunal y mandé traer a este hombre. Pero, cuando los acusadores tomaron la palabra, no adujeron ningún cargo grave de los que yo suponía; se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un difunto llamado Jesús, que Pablo sostiene que está vivo. Yo, perdido en semejante discusión, le pregunté si quería ir a Jerusalén a que lo juzgase allí. Pero, como Pablo ha apelado, pidiendo que lo deje en la cárcel, para que decida su majestad, he dado orden de tenerlo en prisión hasta que pueda remitirlo al César.»

Palabra de Dios

Salmo
Sal 10,4-7

R/. El Señor puso en el cielo su trono

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R/.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.

El Señor puso en el cielo su trono,
su soberanía gobierna el universo.
Bendecid al Señor, ángeles suyos,
poderosos ejecutores de sus órdenes. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (21,15-19):

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, dice a Simón Pedro:
«Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?»
Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.»
Jesús le dice: «Apacienta mis corderos.»
Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?»
Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.»
Él le dice: «Pastorea mis ovejas.»
Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?»
Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.»
Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.»
Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.
Dicho esto, añadió: «Sígueme.»

Palabra del Señor

Hoy celebramos a San Cristóbal Magallanes y compañeros mártires mexicanos. ¡Viva Cristo Rey!Cada 21 de mayo la Iglesia C...
21/05/2026

Hoy celebramos a San Cristóbal Magallanes y compañeros mártires mexicanos. ¡Viva Cristo Rey!

Cada 21 de mayo la Iglesia Católica celebra a San Cristóbal Magallanes y compañeros mártires. El P. Cristóbal, como muchos otros valientes católicos mexicanos, ofrendó su vida por amor a Cristo y su Iglesia durante los oscuros años de la ‘Ley de tolerancia de Cultos' en México, promulgada por el presidente Plutarco Elías Calles (1877-1945).

Dicha ley tenía como finalidad restringir y diezmar el culto católico en el país, lo que desató una cruel persecución organizada desde el Estado. Por ese motivo muchos católicos terminaron empuñando las armas en defensa de sus vidas, sus derechos y su fe. A este conflicto se le conoce como la “Guerra Cristera”.

“Soy y muero inocente; perdono de corazón a los autores de mi muerte y pido a Dios que mi sangre sirva para la paz de los mexicanos desunidos”; estas fueron las últimas palabras de San Cristóbal Magallanes, pronunciadas frente a sus verdugos momentos antes de su ejecución. El Padre Cristóbal sabía bien que su patria se desangraba a causa del odio y por eso quiso morir haciendo un llamado a la paz. La participación ejemplar de este santo en defensa de la fe católica y la libertad religiosa está parcialmente recogida en la película “Cristiada” (2012).

Cristóbal Magallanes Jara nació en 1869, en Totatiche, Jalisco (México), en el seno de una familia muy humilde. Trabajó en el campo hasta que cumplió 19 años para ingresar después al seminario de Guadalajara. Allí se distinguió por su honradez, piedad y dedicación. Fue ordenado sacerdote en 1899.

El P. Cristóbal se desempeñó como capellán y subdirector de la Escuela de Artes y Oficios de Guadalajara. Organizó centros catequéticos y escuelas en las rancherías, y construyó un orfanato. Fue nombrado párroco de Totatiche, su tierra natal, cargo que desempeñó por 17 años, hasta el día de su muerte.

El 21 de mayo de 1927, San Cristóbal Magallanes se dirigía a celebrar una fiesta religiosa en honor a Santa Rita en uno de los ranchos de los alrededores de su parroquia, cuando se produjo una balacera entre ‘cristeros’ (grupo de católicos alzados en armas) y las fuerzas del gobierno. El sacerdote fue arrestado y conducido a la prisión de Totatiche, donde fue recluido junto a su vicario, el P. Caloca.

Horas más tarde, los dos fueron trasladados al palacio municipal de Colotlán, Jalisco, y acusados de conspirar contra el gobierno. Esto no fue sino un pretexto para deshacerse de ellos puesto que no había prueba alguna de que los sacerdotes estuvieran involucrados en conspiración alguna. Se decidió entonces que ambos hombres fueran ejecutados simplemente por ser sacerdotes. Cuatro días después de su detención, el 25 de mayo, el P. Magallanes y el P. Caloca fueron sacados al patio para ser fusilados. El P. Cristóbal al ver a su compañero presa del miedo, le dijo: “Tranquilízate hijo, solo un momento y estaremos en el cielo”.

Después de darse la absolución el uno al otro, se colocaron de frente y cayeron abatidos por el fuego del pelotón de fusilamiento. El P. Caloca llegó a gritar: “Por Dios vivimos y por Él morimos”.

21/05/2026

ORACIÓN DEL DÍA

Padre Dios, mi Señor amado. En esta mañana alabo tu nombre y te exalto porque Tú eres mi protector. Gracias porque cuidas de mí cada día y me ayudas en medio de las dificultades que se me presentan. Hoy quiero glorificarte en todo lo que hago. Gracias, Padre, por cada miembro de mi familia carnal y espiritual.

Espíritu Santo, eres el alma de mi alma, te adoro humildemente. Ilumíname, fortifícame, guíame y consuélame. Dame a conocer lo que el Amor eterno desea de mí y concédeme la gracia de cumplir siempre tu divina voluntad.

Señor Jesús, hoy nos propones reflexionar tu Palabra en este camino a Pentecostés, con serenidad y con un corazón que ama, porque es muy lindo escucharte, Jesús, que en momentos importantes de tu vida, como es pasar de este mundo al Padre, rezas por nosotros.

Esta oración de Jesús por nosotros es verdaderamente consoladora, orando no solo por los que están allí presentes, sino por los que, gracias a ellos, creerán en Él. Siempre es muy emotivo sabernos destinatarios de la oración de Jesús, y ante esta oración de Jesús que conocemos como la oración sacerdotal, su corazón lleno del amor del Padre nos muestra su total entrega por los que llamó sus amigos.

El Señor está rezando, como nos muestra la Palabra, por la unidad, y sabemos que la unidad significa comunión con el Padre, lo que será modelo y fuente de unidad eclesial. La verdad es que también impresiona pensar que Jesús nos pida rezar por la unidad, ya que no es solo porque sí o responder a lo que Él desea, sino para algo muy fuerte: para que el mundo crea.

Por lo tanto, trabajar por la unidad siempre será para los cristianos una tarea, y no es una uniformidad, es decir, para que todos seamos y pensemos iguales, porque eso no es unidad. La unidad se construye desde el amor; solo el amor es el que une, comprende, espera. El amor de Dios, por medio de Jesús, se hace amor en nosotros, por lo que debemos realizar la unidad dentro de la pluralidad.

Ya a las puertas de la fiesta de Pentecostés, rezamos por la unidad de los cristianos, ya que la voluntad del Señor es la unidad. Impresiona esta sentencia: ¡Unidad para que el mundo, mi comunidad, mi familia crea! Solo es posible porque el Señor nos da su Espíritu y, por amor, nos da esa gracia.

Pidamos al Señor Jesús que nos haga siempre trabajadores incansables por la unidad.

Amén.

¡Alabado sea Jesucristo!

Anónimo.
Hno. Emaús retiro ###VII.
San Juan Bautista.

21/05/2026

Evangelio y lecturas de hoy
21 mayo

Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (22,30;23,6-11):

En aquellos días, queriendo el tribuno poner en claro de qué acusaban a Pablo los judíos, mandó desatarlo, ordenó que se reunieran los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno, bajó a Pablo y lo presentó ante ellos.
Pablo sabía que una parte del Sanedrín eran fariseos y otra saduceos y gritó: «Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo, y me juzgan porque espero la resurrección de los muertos.»
Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, y la asamblea quedó dividida. (Los saduceos sostienen que no hay resurrección, ni ángeles, ni espíritus, mientras que los fariseos admiten todo esto.) Se armó un griterío, y algunos escribas del partido fariseo se pusieron en pie, porfiando: «No encontramos ningún delito en este hombre; ¿y si le ha hablado un espíritu o un ángel?»
El altercado arreciaba, y el tribuno, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó bajar a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel.
La noche siguiente, el Señor se le presentó y le dijo: «¡Ánimo! Lo mismo que has dado testimonio a favor mío en Jerusalén tienes que darlo en Roma.»

Palabra de Dios

Salmo
Sal 15

R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.»
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. R/.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena.
Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R/.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (17,20-26):

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: «Padre santo, no sólo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. También les di a ellos la gloria que me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y los has amado como me has amado a mí. Padre, éste es mi deseo: que los que me confiaste estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo. Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté con ellos, como también yo estoy con ellos.»

Palabra del Señor

Cada 20 de mayo la Iglesia celebra a San Bernardino de Siena, gran predicador franciscano y propagador de la devoción al...
20/05/2026

Cada 20 de mayo la Iglesia celebra a San Bernardino de Siena, gran predicador franciscano y propagador de la devoción al Santísimo Nombre de Jesús. Nacido en Italia en 1380, destacó desde joven por su profunda vida espiritual, amor a la oración y servicio a los más necesitados.

Durante una grave peste en Toscana, arriesgó su vida atendiendo enfermos junto a un grupo de voluntarios. Más tarde ingresó a la Orden Franciscana, donde fue ordenado sacerdote y se convirtió en uno de los predicadores más influyentes de su tiempo. Recorrió gran parte de Italia anunciando el Evangelio, promoviendo la Eucaristía y difundiendo el monograma IHS como símbolo del Nombre de Jesús.

San Bernardino también fue reformador de los franciscanos, fundador de numerosos conventos y un hombre atento a los problemas sociales y económicos de su época. En sus sermones habló sobre justicia, dignidad humana y ética en los negocios, siempre buscando la salvación de las almas y el bien común.

Murió en 1444 y fue canonizado apenas seis años después por el Papa Nicolás V. Su legado sigue inspirando a quienes desean anunciar a Cristo con valentía, amor y coherencia de vida.

“El Nombre de Jesús es la luz de los predicadores”. — San Bernardino de Siena.

20/05/2026

Oración del día

Gracias por esta mañana, amado Dios todopoderoso, te agradezco por el don de la vida y cada milagro que has realizado a lo largo de mi vida.

Hoy en tu palabra, Cristo se dirige a ti, como una súplica y ayuda para que no nos perdamos en este mundo lleno de tentaciones y verdades a medias, de ideas equivocadas, pero Cristo ruega por nosotros para que esa ayuda que viene de lo alto nos fortalezca.

Claramente nos dice que nos deja en este mundo pero que ya no pertenecemos a él y por ese motivo seremos odiados y rechazados, ayúdanos a poder recibir cada una de estas situaciones sin que nos afecte y aparte la mirada de Dios, por el contrario nos sintamos bien pues así será probada nuestra fe.

Espíritu Santo, Tu eres la ayuda idónea y fuerza necesaria para seguir adelante, teniendo en clara nuestra meta principal, que es la salvación de nuestra alma, pues nos encontramos de paso por este mundo. Ayúdame a dejar un mejor mundo de cómo lo recibí, quita todo egoísmo que pueda contaminar mi corazón, pensando que si estoy bien los demás no me importan. Quiero tener siempre la humildad que tuvo Jesús y ver a todos con esa mirada tierna, con la mejor disposición de ayudar en todo momento.
Amén , Aleluya 🙏

Anónimo
Emaus retiro XXI SJB

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