31/07/2026
Celebrando 64 años de un ministerio marcado por la fidelidad de Dios.
Hay vidas que dejan huellas imborrables, no por los reconocimientos recibidos, sino por las almas alcanzadas para Cristo. Hoy damos gracias al Señor por los 64 años de ministerio pastoral del Pastor Samuel de Jesús Cordero, una historia escrita con sacrificio, obediencia y la gracia inagotable de Dios.
Su historia comenzó el 23 de octubre de 1940, cuando Dios preservó milagrosamente su vida desde el momento de su nacimiento, respondiendo a las oraciones de sus abuelas. Desde niño ya había sembrado en su corazón un amor especial por la predicación; aún jugando, reunía a su hermano y le anunciaba la Palabra con la convicción de que un día serviría al Señor.
El 7 de septiembre de 1960 entregó su vida a Jesucristo y fue bautizado en las aguas, dando inicio al llamado que transformaría su vida para siempre. Poco después fue nombrado presidente de los jóvenes en Antioquía El Tinteral y, dejando atrás la comodidad de su hogar, respondió al llamado de Dios para prepararse en el Instituto Bíblico Bethel Central de Santa Ana.
Desde entonces comenzó un recorrido misionero lleno de desafíos. Iniciando el Ministerio el 27 de Julio de 1962 en Turín. Predicó en Potosí, Sitio del Niño, Tejutla, El Paraíso y el cantón El Tablón, enfrentando rechazo, insultos, persecución e incluso noches durmiendo bajo un árbol. Sin embargo, donde muchos veían dificultades, Dios hacía nacer iglesias y levantar nuevos creyentes.
Con apenas un pequeño grupo de quince hermanos, el Señor permitió establecer la iglesia en El Paraíso, Chalatenango, demostrando que las grandes obras de Dios siempre comienzan con corazones dispuestos.
Más adelante, Dios le concedió a su esposa Marta Lidia Maldonado, con quien formó una familia, y tuvieron 6 hijos para servir juntos al Señor. Desde ese momento ambos dedicaron su vida a pastorear, plantar iglesias, comprar terrenos, construir templos y fortalecer congregaciones en diferentes lugares de El Salvador.
Su ministerio continuó extendiéndose por La Reina, El Chuptío, San José El Carao, Colonia Iberia, Las Rosas, Las Miraflores, Viñas del Volcán, Colonia San Antonio, Templo Cristiano Israel en Colonia Nicaragua (actualmente pastoreando), Taller Guevara, Cantón El Flor, Santiago La Frontera, Los Planes, La Palma, El Tablón El Pajonal y muchos otros lugares donde el Evangelio fue sembrado con fidelidad.
Aunque en distintos momentos trabajó en labores agrícolas, fábricas, una granja avícola y posteriormente en una institución bancaria para sostener a su familia, nunca dejó de atender la obra de Dios. Su empleo fue un medio de provisión, pero su verdadera pasión siempre fue el ministerio.
Uno de los momentos más significativos ocurrió en 1987, cuando el grupo familiar del Taller Guevara fue reconocido oficialmente como iglesia. Con una sencilla carta escrita a mano y en tinta roja, después de orar al Señor, Dios abrió la puerta para obtener los recursos necesarios para adquirir el terreno y levantar el templo, una evidencia más de que cuando Dios guía, también provee.
A lo largo de estos 64 años enfrentó amenazas, agresiones físicas y persecución por causa del Evangelio, pero jamás abandonó el llamado. Siempre pudo declarar con convicción que el Señor había cuidado de su vida y sostenido cada paso de su ministerio.
Hoy miramos hacia atrás y vemos una vida entregada al servicio de Dios; una vida que ha formado discípulos, plantado iglesias, levantado congregaciones, fortalecido familias y anunciado incansablemente el mensaje de salvación.
¡Gracias! 🙌 Pastor Samuel Cordero, por enseñarnos que el verdadero ministerio se construye con oración, humildad, perseverancia y una confianza absoluta en el Señor.
"Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe." — Hebreos 13:7 📖
¡Felices 64 años de ministerio pastoral!
Que Dios continúe fortaleciendo su vida, llenándolo de salud, gozo y gracia. Su legado permanece vivo en cada iglesia levantada, en cada alma alcanzada y en cada vida transformada por el poder del Evangelio.
Hoy invitamos a toda la familia de la fe, amigos, hermanos e hijos espirituales a unirse para honrar, agradecer y felicitar al Pastor Samuel Cordero por estos 64 años de servicio fiel al Señor. ¡Toda la gloria sea para Dios!