22/08/2026
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👉Como pastor he pensado mucho en cuanto a la sanidad divina.
👉Conozco a personas que se enojan con Dios porque no sana a su ser querido. Si miramos en el Nuevo Testamento vemos que Jesús incluye 35 milagros de sanidad divina de los leprosos, los ciegos, los sordos… y 9 milagros de cambio de leyes naturales. Cuando cambia agua a vino, multiplica los panes y los peses, camina sobre las aguas, vuela a las nubes cuando asciende al cielo. “¿Lo que muchas veces no pensamos es de que murieron estas personas?” Los apóstoles todos murieron a pesar de todo lo que aprendieron de Jesús durante su tiempo caminando con ellos. Yo creo que la muerte es la puerta por donde todo ser humano tiene que pasar para llegar a donde queremos estar con Jesús.
🚨EL PROBLEMA CON LA SANIDAD DIVINA: Creo en los milagros, pero también creo en la soberanía de Dios. Después de casi cinco décadas de ministerio, sigo creyendo firmemente en la sanidad divina. He orado por enfermos, he visto milagros extraordinarios y he presenciado respuestas sobrenaturales que humanamente no puedo explicar. Creo que Jesucristo sana hoy. Creo en la imposición de manos, en los dones de sanidades y en la oración de fe.
Sin embargo, también he aprendido algo que necesitamos reconocer con humildad: “La sanidad divina no significa inmortalidad física.”
👉Pensemos en algunos gigantes del ministerio de sanidad: Smith Wigglesworth murió después de sufrir problemas cerebrovasculares; John G. Lake sufrió un derrame cerebral; Kathryn Kuhlman padeció enfermedad cardíaca; Kenneth Hagin murió después de problemas cardíacos; David Yonggi Cho sufrió una hemorragia cerebral y Reinhard Bonnke luchó contra el cáncer.
👉Muchos de estos hombres y mujeres son mis héroes espirituales. ¿Significa que estos ministros murieron porque perdieron la fe? ¿Porque pecaron? ¿Porque dejaron de confesar correctamente la Palabra? ¿Porque permitieron que Satanás entrara? Yo no lo creo.
🚨JESÚS SANÓ A LOS ENFERMOS, PERO TODOS ERAN MORTALES: Mateo 9:35 “Jesús recorría todas las ciudades y las aldeas, enseñando en sus sinagogas, predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia.”
👉¡Jesús verdaderamente sanaba! Lázaro incluso murió y Jesús lo resucitó. Sin embargo, Lázaro eventualmente volvió a morir. También murieron las personas que Jesús sanó de lepra, parálisis, ceguera, hemorragias y otras enfermedades. Quizás vivieron muchos años más, pero finalmente sus cuerpos físicos terminaron su recorrido terrenal.
👉¿Por qué? Porque sanidad no es inmortalidad. Nos recuerda Hebreos 9:27 “Está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después el juicio.”
👉Jesús mismo murió físicamente en la cruz y resucitó gloriosamente al tercer día. Sus apóstoles también terminaron su vida terrenal. La tradición cristiana afirma que muchos murieron como mártires. Juan aparentemente murió de edad avanzada. Pero todos terminaron dejando este cuerpo mortal.
🚨NO PUEDO DETERMINAR QUIÉN SERÁ SANADO: Esta quizás sea una de las lecciones más difíciles que he aprendido durante mis años de ministerio. He visto milagros. He visto a Dios intervenir sobrenaturalmente. Continúo creyendo que debemos orar con fe y esperar milagros. Pero también he orado por personas que no fueron sanadas.
👉¿Por qué Dios sana instantáneamente a una persona mientras otra continúa enferma?
👉No tengo una respuesta completa. Pablo mismo habló de “un aguijón en mi carne” y dijo que había pedido tres veces al Señor que se lo quitara. La respuesta de Cristo fue: “Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en tu debilidad.” 2 Corintios 12:9, RVA Incluso Pablo tuvo que aprender que la fe no consiste en obligar a Dios a hacer nuestra voluntad.
🚨LA ENFERMEDAD NO ES PRUEBA DE FALTA DE FE: Aquí encuentro uno de los grandes problemas con algunas enseñanzas modernas acerca de la sanidad. Cuando una persona no sana, inmediatamente buscamos a quién culpar.
👉“Le faltó fe.” “Confesó negativamente.” “Abrió una puerta al enemigo.” “Hay pecado escondido.” Pero semejantes declaraciones pueden añadir condenación espiritual al sufrimiento físico. Pablo le dijo a Timoteo: “Ya no bebas agua solamente, sino usa un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades. 1 Timoteo 5:23, RVA Observe esas palabras: “frecuentes enfermedades.” Timoteo era un hombre de Dios, compañero de Pablo y líder de la iglesia. Sin embargo, tenía problemas físicos recurrentes. La enfermedad no demostraba que Timoteo tuviera poca fe.
🚨EL DON ES REAL; EL DADOR ES SOBERANO: Después de todos estos años, sigo imponiendo las manos sobre los enfermos. Sigo orando. Sigo creyendo. Sigo esperando milagros. Pablo escribió: “A otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu.”1 Corintios 12:9, RVA Pero unos versículos después añade que el Espíritu distribuye esos dones: “…repartiendo a cada uno en particular como él quiere.” 1 Corintios 12:11, RVA Ahí encuentro el equilibrio. El don es real. El poder es real. Los milagros son reales.
Pero el Dador sigue siendo soberano.🔥
👉No puedo convertir la sanidad en una fórmula matemática ni utilizar la enfermedad de alguien como instrumento para medir su espiritualidad. Por eso continuaré orando por los enfermos con toda la fe que tengo. Continuaré creyendo que Jesús sana en el siglo XXI. Continuaré esperando lo sobrenatural. Pero también continuaré diciendo a quienes no reciben el milagro que esperaban: Dios no los ha abandonado. Su enfermedad no demuestra que tengan menos fe.
👉La sanidad no demuestra necesariamente una fe superior, y la enfermedad no demuestra una fe inferior. Mi responsabilidad es orar, creer y obedecer. Los resultados pertenecen a Dios. Porque después de todos los milagros que he visto y de todo lo que he aprendido durante mi vida ministerial, mi conclusión sigue siendo sencilla: Jesucristo sana. Nosotros creemos. Nosotros oramos. Pero Dios sigue siendo Dios.
En Dios Confiamos,
Pastores Donald y Teresa Triplett