15/08/2026
Hace 5 años comenzó algo que nunca imaginé hasta dónde llegaría. 🔥
Esta fotografía guarda la historia de nuestra primera reunión de Manada Asado para el Alma.
Éramos pocos. Y muchos de los que estaban ahí ni siquiera pertenecían a una iglesia. Eran hombres con necesidades, con heridas, con preguntas… pero sobre todo, con hambre de Dios.
Dios puso en mi corazón reunirnos alrededor de un asado, pero el propósito siempre fue mucho más grande: crear un espacio donde hombres pudieran encontrarse con Dios, restaurarse y caminar acompañados.
Y la Manada creció.
Llegamos a ser 150 hombres.
Hoy somos menos de la mitad.
Pero después de cinco años entiendo algo que antes quizá no comprendía:
NO SOMOS MENOS.
SOMOS LOS QUE QUEDAMOS.
Porque no todo lo que disminuye es una pérdida.
A veces Dios permite que algo disminuya para quitar lo que estorba, fortalecer lo que permanece y preparar el terreno para algo mayor.
No se trata de cuántos éramos.
Se trata de quiénes seguimos siendo y por qué seguimos aquí.
Cinco años después seguimos de pie.
Seguimos creyendo.
Seguimos orando.
Seguimos peleando por nuestras familias.
Seguimos caminando como hermanos.
Y, sobre todo, seguimos buscando a Dios.
A los que estuvieron desde el principio, a los que llegaron después y a los que hoy permanecen:
GRACIAS POR NO SOLTAR LA CUERDA. 🪢
Esta no es la historia de una Manada que perdió hombres.
Es la historia de una Manada que Dios todavía está formando.
🔥 5 años de Asado para el Alma
🥩 Una mesa.
🤝 Una hermandad.
🎯 Un propósito.
🙏 Un llamado que sigue vivo.
Porque mientras exista un hombre dispuesto a pelear por su familia, caminar con sus hermanos y buscar a Dios…
LA MANADA SIGUE VIVA.