21/08/2026
: ¿De espectador pasivo a liturlogger?
En una gota litúrgica escribí: «Grabar es un abuso que interrumpe la participación litúrgica».
Algunos me lincharon en los comentarios porque entendieron que estaba en contra de las transmisiones de la Misa y, por tanto, de quienes, por enfermedad u otra causa justificada, solo pueden seguirla por televisión, radio o teléfono celular.
Jejeje… ¡nada que ver! Eso es otro asunto.
Naturalmente, la transmisión de las celebraciones litúrgicas por televisión, radio o redes sociales puede prestar un gran servicio pastoral. La misma Sacrosanctum Concilium, n. 20, establece criterios para la transmisión de las acciones sagradas.
Tampoco me refiero a quien, estando presente en una celebración, toma ocasionalmente una fotografía o graba un momento particular.
Mi congoja es otra: el liturlogger.
¿Y qué es un liturlogger?
Es un término coloquial e irónico que podemos usar para describir al fiel que siente el impulso de registrarlo todo con su teléfono: videos, fotografías, transmisiones en vivo… Vive la celebración detrás de una pantalla y termina más pendiente del encuadre que de la oración.
Y aquí comienza el problema.
A veces no son uno o dos. En algunas celebraciones son muchísimos: uno queriendo celebrar tranquilamente un bautismo, una boda, una Primera Comunión o cualquier otro sacramento, mientras alrededor aparecen decenas de teléfonos grabando y tomando fotografías.
Entonces, aquello comienza a parecer menos una celebración sagrada y más un concierto: celulares levantados, personas moviéndose para conseguir el mejor ángulo, flashes, videos y una euforia por «capturar el momento».
¿Y vivirlo?
Hemos pasado del riesgo de ser «espectadores pasivos» al riesgo de convertirnos en paparazis desmedidos.
La Iglesia pide precisamente lo contrario: que los fieles no asistan a la liturgia como «extraños y mudos espectadores», sino que participen consciente, piadosa y activamente (Sacrosanctum Concilium, 48).
Por eso, el problema no es simplemente tener un celular.
El problema comienza cuando grabar sustituye participar.