22/05/2026
: ¿Cómo se les llaman a los laicos que custodian la entrada de la iglesia, ubican a las personas en sus asientos y recogen la ofrenda en la Misa?
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1. Contexto:
En la tradición católica, los ostiarios —también llamados porteros— constituían un ministerio oficial dentro de la Iglesia, especialmente antes del Concilio Vaticano II.
Su misión era custodiar las puertas del templo, velando por la seguridad del espacio sagrado y asegurando que solo los fieles debidamente preparados participaran en la liturgia. Además, se encargaban de mantener el orden, abrir y cerrar las puertas y tocar las campanas para convocar a la comunidad.
Con la reforma litúrgica postconciliar, este grado del orden desapareció formalmente, pero no su ministerio, pues su espíritu de servicio continúa vivo en nuestras comunidades. Hoy, esa función se prolonga en los laicos que ejercen el servicio de ujieres, quienes, con dedicación y respeto, siguen garantizando el orden y la acogida en las celebraciones litúrgicas
2. Experiencia
Estamos acostumbrados a ver en nuestras parroquias a esos hermanos de rostro amable que, domingo tras domingo, nos dan la bienvenida a la Misa dominical.
Son voluntarios que, con espíritu de servicio, nos guían a nuestros asientos, reparten materiales litúrgicos, coordinan la colecta y procuran que todos —desde los más pequeños hasta los mayores— se sientan parte viva de la celebración.
Su labor constituye un verdadero ministerio de hospitalidad, pues hacen que la casa de Dios sea un hogar para todos, donde cada persona se sienta acogida y valorada.
Además, son los encargados del ofertorio, tanto de recoger la colecta como de presentar los dones al altar, colaborando activamente en el momento más significativo de la liturgia.
3. Reflexión
Según la RAE, la palabra ujier proviene del francés huissier, y este a su vez del latín tardío ostiarius, que significa portero. Tradicionalmente, el ujier era quien tenía a su cargo hacer diligencias, cuidar el orden, mantener los estrados y, en contextos civiles, también era el portero de los palacios reales.
Los ujieres aparecen también en la Sagrada Escritura (cf. 1 Re 14, 27; 2 Re 22, 4; 1 Cro 9,22‑26). En estos textos se les describe como porteros o guardianes del templo real, responsables de vigilar las entradas, custodiar los objetos sagrados, recolectar las ofrendas y ejercer un auténtico ministerio de hospitalidad al servicio del rey y del culto.
En todo caso, este ministerio refleja un llamado a servir a la comunidad con amor, humildad y orden (cf. Mt 18,1‑4).
Los ostiarios o ujieres cuidan el templo como guardianes del espacio sagrado y, al mismo tiempo, actúan como embajadores de la acogida, recordándonos que cada detalle en la liturgia es una oportunidad para glorificar a Dios y edificar a la Iglesia (cf. 1 Cor 10,31).
4. Acción
Un llamado para hoy: En este día, demos gracias por quienes, como ostiarios o ujieres, han servido y siguen sirviendo con fidelidad y sencillez en nuestras parroquias. Su presencia discreta, su disponibilidad y su espíritu de hospitalidad hacen posible que la comunidad viva la liturgia como un verdadero encuentro con Dios y como un hogar donde todos son bienvenidos. Y tú, ¿te animas a ser un "ujier" en tu comunidad, acogiendo a otros con el amor de Cristo?
5. Consejo litúrgico:
Sé sacramento de iglesia abierta y de acogida: ¡Tu sonrisa y disponibilidad pueden transformar la experiencia de la Misa para alguien!
¡Que su servicio inspire a otros!
"Reciban a los demás como Cristo los recibió a ustedes, para gloria de Dios" (Romanos 15:7
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