05/09/2026
🌊 En segundos, tomó la decisión que salvó 1.643 vidas
Rajendra Dawadi llevaba años enseñando inglés en la misma escuela donde alguna vez fue alumno: la secundaria Tribhuvan Trishuli, en el valle de Trishuli, Nepal.
El miércoles pasado, el colapso de un glaciar en el Himalaya desató una inundación repentina. El agua empezó a subir rapidísimo, arrasando carreteras, puentes y todo a su paso.
⏱️ No hubo tiempo para dudar
Con 900 niños en plena clase de la mañana, Dawadi evaluó la situación en cuestión de segundos y dio la orden: evacuar. Alertó a los alumnos para que corrieran cuesta arriba y ordenó que los autobuses escolares no entraran a la zona.
Uno de esos buses ya estaba cruzando un puente cuando la situación se volvió crítica. Dawadi contactó al conductor y le ordenó dar la vuelta. El vehículo logró cruzar de regreso justo antes de que el puente se derrumbara.
🏃 La carrera cuesta arriba
"Los niños estaban asustados, pero el miedo les dio la energía para correr", contó después. Una estudiante sufrió un ataque de pánico y tuvo que ser llevada en motocicleta. El resto escapó a pie, junto a él y el resto del personal.
Desde la ladera, vieron cómo el agua se llevaba la escuela completa.
💔 El precio de la valentía
No todos tuvieron la misma suerte. El profesor Santos Pariyar, de 32 años, murió arrastrado por la corriente al volver a ayudar con la evacuación. También falleció Sultan Lama, el encargado de mantenimiento, que había regresado a cerrar las puertas.
🙏 1.643 estudiantes llegaron a salvo
Días después, cuando Dawadi volvió al lugar, los padres lo recibieron entre lágrimas y abrazos. Su escuela ya no existe. Pero sus alumnos, sí.
"¿Qué otra cosa podía hacer?", fue todo lo que dijo.
👉 Historias como esta nos recuerdan que el heroísmo no siempre lleva capa: a veces es un director de escuela que no dudó ni un segundo.