24/03/2021
Nació en Ciudad Barrios, San Miguel, un quince de Agosto de mil novecientos diecisiete, el era hijo de una familia humilde y sencilla, fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba misa en la Capilla del Hospital Divina Providencia, justo al momento de la consagración, fue víctima de una muerte premeditada, asesinado por odio a la Fe, sí quizás sus ojos vieron pasar la vida de un pueblo al que tanto amo en escasos segundos, antes de que una bala le atravesara lo más grande y lo más preciado que Dios regala a un ser humano: su corazón ❤️ su palabra vive en el tiempo y su voz es eterna en el mundo, su obra como pastor fue al servicio de los pobres, por eso politizar su nombre es una distracción vana, es un camino equivocado, pues si hay que ubicar a Monseñor Romero en una fila, o escribir su historia en un libro, debe ser bajo el título de Justicia, Justicia social para todos, Justicia que trasciende el valor y la virtud, Justicia que encarna la vida humana.
Y estas fueron sus últimas palabras a la hora del ofertorio:
“Con fe cristiana sabemos que en este momento la hostia de trigo se convierte en el cuerpo del Señor que se ofreció por la redención del mundo y que en ese cáliz el vino se transforma en la sangre que fue precio de la salvación. Que este cuerpo inmolado y esta Sangre Sacrificada por los hombres nos alimente también para dar nuestro cuerpo y nuestra sangre al sufrimiento y al dolor, como Cristo, no para sí, sino para dar cosechas de justicia y de paz a nuestro pueblo. Unámonos pues, íntimamente en fe y esperanza a este momento de oración por Doña Sarita y por nosotros.”
Que viva “San Romero”