29/08/2026
Conforme a las Escrituras, hoy honramos a San Juan Bautista, "la voz que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor" (Mateo 3,3).
Él, el precursor, nos enseña con su vida y martirio la verdadera medida de la fidelidad. Vivió en austeridad y humildad, y sufrió el encarcelamiento y la muerte por proclamar la verdad y denunciar el pecado sin temor humano. Su martirio, trágico pero glorioso, es el sello de su total entrega a Cristo, quien dijo: "Entre los nacidos de mujer, no hay ninguno mayor que Juan" (Mateo 11,11).
San Juan nos invita hoy a ser como él: firmes en la fe, valientes en el testimonio y precursores de Cristo en nuestro tiempo. Su vida es un llamado a que, arrepentidos de nuestros errores, purifiquemos nuestros corazones. Que su ejemplo nos impulse a mejorar cada día, a "dar testimonio de la luz" (Juan 1,8), y a preparar con nuestras buenas obras un camino recto para el Señor en nuestras vidas y en nuestras comunidades.
¡Gloria a Dios en el martirio de Su gran profeta!