29/06/2026
LOS CATOLICOS VENERAMOS A MARIA LA MADRE DE JESUS
SI DIOS ELIGIÓ A MARÍA, YO TAMBIÉN LA HONRO
Desde toda la eternidad, Dios quiso contar con la libre respuesta de una mujer para llevar adelante el misterio de la Encarnación. María dijo “sí” al anuncio del ángel y, por obra del Espíritu Santo, recibió en su seno a Jesucristo, el único Salvador del mundo.
Ese privilegio no fue una decisión humana, sino un designio del mismo Dios. Él quiso que el Redentor llegara al mundo a través de María y que ella colaborara, con humildad y obediencia, en su plan de salvación.
Por eso, los católicos la amamos y la veneramos. No porque ocupe el lugar de Cristo, sino precisamente porque todo en su vida conduce a Él. La honra que damos a la Virgen nunca disminuye la gloria de Jesús; al contrario, reconoce la obra maravillosa que Dios realizó en ella.
Si el Señor la eligió para una misión tan grande, ¿quiénes somos nosotros para despreciarla? La mejor manera de imitar a María es hacer lo que ella hizo: escuchar la Palabra de Dios, confiar plenamente en Él y seguir siempre a Jesucristo.
Amar a María es aprender, de su mano, a amar más profundamente a su Hijo.