Somos una iglesia que extiende la mano para levantar al caído, enseñándoles a tener una vida de integridad y adoración. El 1 de septiembre del 2013, iniciamos un proyecto con un grupo de hermanos, en una casa de residencia en la zona populosa del centro de san Bartolo, en realidad desde antes existieron platicas relacionadas al ministerio y al servicio a Dios, pero no se daba la oportunidad para u
nir criterios y pensamientos de armar una idea con propósitos claros. En cada reunión veíamos un desafío, al principio fue como una reunión de familia, se invitó a algunos amigos que no asistieron, no obstante iniciamos con un total de 13 personas, y un día, pasado un mes decidimos salir de la casa y rentar un pequeño local que albergaba un aproximado de 50 personas, claro no era la visión un lugar así tan pequeño, pero así es todo comienzo; luego empezó a llegar más gente con hambre de Dios y su Presencia, tanto que ya hicimos la primera ampliación, lo curioso fue que el primer domingo ya con el espacio más grande ya se había llenado, sabemos que vamos para cosas mayores y estamos conscientes que el desafío también es mayor. Ahora ya tenemos un equipo de trabajo muy sólido, con madurez espiritual para asumir el reto, estamos desafiados y sabemos que estamos en un tiempo de Dios, el cual que nos unió nuevamente con éste para hacer proezas en Dios. Infinitamente agradecemos a Dios por el apoyo de nuestro equipo, entre ellos; empresarios, empleados públicos y del gobierno, estudiantes, profesionales, etc. Pero todos ellos con una capacidad extra ordinaria para servir a Dios. No olvidando agradecer a Dios también, porque la etapa de formación ha sido dura pero ahí están los frutos y se llama Ministerio Rey de Gloria. Una iglesia que cambiara vidas; que cree en la restauración, el amor de Dios y el poder de su sangre para salvarnos, que cree en la adoración y exaltación del Dios de los cielos; del Dios de nuestra salvación, del Dios todopoderoso.