17/11/2023
Evangelio de Hoy Viernes 17 de Noviembre.
En el final de este discurso sobre el fin del mundo, Jesús insiste en el hecho de que será algo inesperado, algo que sucederá de un momento a otro sin que nadie haya sido avisado. Si esto será así, entonces, ¿por qué vivir asustados con todos los vaticinios sobre este final? Nosotros creemos que lo que Dios ha querido decir de manera universal para el hombre está contenido en la Revelación, y en ésta nos dice que nadie, ni siquiera el mismo Jesús en su humanidad, ha querido revelar cuándo será. Imaginemos por un momento qué pasaría si efectivamente se supiera cuándo. Mucha gente, viviría una vida de libertinaje y sólo se prepararía en la víspera o al contrario, viviría en un continuo pánico. De esta manera el Señor nos invita a vivir siempre preparados. Quien ama a Jesús vive siempre preparado, pues para él la vida es Cristo y la muerte una ganancia.
PRIMERA LECTURA.
Del libro de la Sabiduría: 13, 1-9
Insensatos han sido todos los hombres
que no han conocido a Dios
y no han sido capaces de descubrir,
a través de las cosas buenas que se ven a "Aquel-que-es"
y que no han reconocido al artífice,
fijándose en sus obras,
sino que han considerado como dioses
al fuego,
al viento,
al aire sutil,
al cielo estrellado,
al agua impetuosa o al sol
y a la luna,
que rigen el mundo.
Si fascinados por la belleza de las cosas, pensaron que éstos eran dioses,
sepan cuánto las aventaja el Señor
de todas ellas,
pues fue el autor mismo de la belleza
quien las creó.
y si fue su poder
y actividad lo que los impresionó,
deduzcan de ahí cuánto más poderoso es aquel que las hizo;
pues reflexionando sobre la grandeza
y hermosura de las creaturas
se puede llegar a contemplar a su creador.
Sin embargo,
no son éstos tan dignos de reprensión,
pues tal vez andan desorientados, buscando y queriendo encontrar a Dios. Como viven entre sus obras,
se esfuerzan por conocerlas
y se dejan fascinar
por la belleza de las cosas que ven.
Pero no por eso tienen excusa,
pues si llegaron a ser tan sabios
para investigar el universo,
¿cómo no llegaron a descubrir fácilmente
a su creador?
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL.
Del salmo 18,2-3.4-5.
R/. Los cielos proclaman la gloria de Dios.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo trasmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido y su mensaje, hasta el fin del mundo. R/.
EVANGELIO.
Del santo Evangelio según san Lucas: 17, 26-37
En aquellos días,
Jesús dijo a sus discípulos:
"Lo que sucedió en el tiempo de Noé también sucederá en el tiempo
del Hijo del hombre:
comían y bebían,
se casaban hombres y mujeres,
hasta el día en que Noé entró en el arca; entonces vino el diluvio
y los hizo perecer a todos.
Lo mismo sucedió en el tiempo de Lot:
comían y bebían,
compraban y vendían,
sembraban y construían,
pero el día en que Lot salió de Sodoma,
llovió fuego y azufre del cielo
y los hizo perecer a todos.
Pues lo mismo sucederá el día
en que el Hijo del hombre se manifieste.
Aquel día,
el que esté en la azotea
y tenga sus cosas en la casa,
que no baje a recogerlas;
y el que esté en el campo,
que no mire hacia atrás.
Acuérdense de la mujer de Lot.
Quien intente conservar su vida,
la perderá;
y quien la pierda,
la conservará.
Yo les digo:
aquella noche habrá dos en un mismo lecho:
uno será tomado y el otro abandonado;
habrá dos mujeres moliendo juntas:
una será tomada y la otra abandonada".
Entonces,
los discípulos le dijeron:
"¿Dónde sucederá eso, Señor?".
Y él les respondió:
"Donde hay un cadáver,
se juntan los buitres".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
REFLEXIÓN.
Continúa el Libro de la Sabiduría exhortándonos al razonamiento lógico sobre la atención que debemos poner en las cosas creadas y en el creador. ¿Cuántas personas buscando respuestas en los horóscopos, en las constelaciones o en la lectura de las cartas y otras cosas similares, cuando la respuesta está en Dios? Insensatos, nos dice el Señor, por considerar dioses a la creación, en lugar de buscar al Dios que las ha creado. Similar a lo que ayer comentábamos al buscar los milagros del Señor, en lugar de buscar al Señor de los milagros.
Y no solamente es cuestionable para el hombre de hoy esas actitudes. También vemos un paralelismo con la vida que, menciona Jesús, existía en tiempos de Noé y de Lot.
Ayer preguntaban los fariseos cuando llegaría el Reino de Dios. Llegó y no se dieron cuenta. El Reino de Dios está entre ustedes. En nuestros días también podemos decir el Reino de Dios está aquí, pero tampoco el hombre se da cuenta. Al hablar Jesús sobre la realidad Mesiánica, es decir la segunda venida de Cristo, encontramos una similitud del hombre de hoy con lo mencionado en sus palabras.
En tiempos de Noé la gente comía, bebía y se casaba. En tiempos de Lot: se comía y se bebía, se compraba y se vendía, se plantaba y se construía. Y en estos tiempos: ¿qué hace la gente? ¿Cuál es la diferencia respecto a esa época?
En tiempos de Noé un diluvio destruye la humanidad. En tiempos de Lot el fuego y el azufre destruyeron Sodoma y Gomorra. En ambos casos había una gran corrupción de valores y moral en la gente. ¿Tendrá alguna semejanza nuestra vida actual con la de esos tiempos?
El alcohol, la droga, la sexualidad irresponsable, las uniones homosexuales, la legalización del ab**to, la irreligiosidad con la que se vive, entre otras muchas situaciones de vida que pudiéramos encontrar y que van en contra de las enseñanzas de Cristo son el común denominador de nuestra época actual.
¿Y qué nos dice Jesús? Lo mismo sucederá el Día en que se manifieste el Hijo del hombre. ¿Significa que está cerca la segunda venida? Puede ser, más no hay que olvidar que nadie sabe el día ni la hora, solamente el Padre. Lo importante es entender los signos de los tiempos. Ahora bien, una probabilidad muy alta que no podemos dejar de ver es que, antes de que se dé la segunda venida de Cristo, es muy probable nos sorprenda el llamado de Dios y dejemos esta vida. De cualquier manera el destino eterno de nuestra alma depende de cumplir las enseñanzas de Jesús. En la medida en que las cumplamos podremos estar tranquilos para el evento que se dé primero: nuestra partida de este mundo o la venida de Cristo. Quien vive conforme a la Palabra de Dios no debe temer, pues Dios no envió a su Hijo al mundo a condenarlo, sino a salvarlo (Jn. 3, 16).
Cuentan que un día le preguntaron a San Francisco: ¿qué harías si te dijeran que te quedan treinta minutos de vida? Y respondió: seguiría haciendo lo mismo, porque toda mi vida es una ofrenda a Dios.
Esta enseñanza de San Francisco nos invita a imitarlo y en el momento en que Dios disponga de nuestra vida tengamos la confianza plena y absoluta de partir a la casa del Padre.
Antes de concluir, en alguna ocasión me preguntaron el significado de esta respuesta de Jesús: Entonces, los discípulos le dijeron: "¿Dónde sucederá eso, Señor?". Y él les respondió: "Donde hay un cadáver, se juntan los buitres".
El hombre es un ser formado de cuerpo alma y espíritu. Nos mueven los sentidos y ciertamente tenemos vida corporal, pero el pecado mata al espíritu. Los buitres se juntan donde hay un cadáver. Si mi espíritu está mu**to cuando sea sorprendido por la muerte corporal se juntarán los buitres a devorarme. Pero si estoy en Gracia mi espíritu está vivo y tenemos un Dios de vivos que nos protege y nos cuida. El mismo Dios que nos ha prometido la vida en su Reino.
De mi vida corporal no tengo duda, es cierta. De mi vida espiritual, ¿tengo certeza?