30/01/2014
ES BUENO RECORDAR EL PASADO?
Isaías 43:18-19
Nueva Versión Internacional (NVI)
18 «Olviden las cosas de antaño;
ya no vivan en el pasado.
19 ¡Voy a hacer algo nuevo!
Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta?
Estoy abriendo un camino en el desierto,
y ríos en lugares desolados.
Los seres humanos somos muy proclives a recordar, es una inclinación natural, traer recuerdos al presente y volver a vivirlos. Y digamos que nuestra vida es diariamente, recordar el pasado. A si, porque cada segundo que pasa ya es pasado y cada cosa que hacemos fue una decisión tomada en el pasado segundo o minuto u hora… pero el problema no es esa forma de vida normal que todos tenemos, el real problema radica en traer recuerdos de meses e incluso años y pretender vivir de ellos.
Hay personas que anhelan los momentos pasados en los que encontraron satisfacción y bienestar, otras recuerdan su pasado para encontrar consuelo, y otros van en extremos desde sufrir el dolor del pasado hasta alegrarse porque en el pasado fue el más “vivo” del mundo y todo le salió bien.
Dios nos invita a olvidar ese pasado… pero como hacerlo? Acaso Dios borrara mi memoria?. Pues la respuesta es NO, cuando Dios te invita a olvidar el pasado te dice que lo dejes en el lugar que pertenece, el pasado. Que permitas y disfrutes las cosas nuevas que vienen a tu vida y aprendamos de cada experiencia sea buena o desagradable.
(v19) ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo…
Cada día que viene a nuestra vida tenemos la oportunidad de disfrutar lo nuevo que Dios hace. Ahora mismo en este mismo instante mientas te escondes bajo el recuerdo de un dolor pasado o mientras anhelas años mejores, Dios esta haciendo algo nuevo…. ¿No se dan cuenta?
Recordar el pasado no es malo, lo malo es pretender vivir en el, quitándote con ello la posibilidad de disfrutar las grandes bendiciones que hoy Dios te da.
(v19)Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados.
Dios nos reta ver esas posibilidades que nos rodean, cada momento, cada instante, es una oportunidad de aprender, de ser diferente, de mejorar, de salir adelante, de superarte, pero sobre todo de ver que aunque no lo quieras creer, Dios te da la oportunidad de vivir hoy tu presente segundo.
Que nuestro pasado sea para inyectarnos esa parte humana innegable, pero no la razón de vida. Que nuestro pasado sea un recordatorio de que podemos hacer las cosas mejores y no una queja constante por nuestros errores.
Que el pasado sea ese escalon que nos sirva para subir mas alto en los ideales morales y sobre todo en le ideal supremo…Honrar a Dios con nuestra vida entregada a Jesus”